Transitamos casi un mes después de las elecciones las calles de nuestra ciudad que muestran un aspecto desprolijo en sus paredes, columnas, refugios de colectivos.
Pasadas las campañas políticas quíenes son responsables de las pegatinas apropiandose de cuanto lugar libre hay en la vía pública, no ha procedido como se debe, quitando todas esas propagandas de modo de dejar como se debe las cosas como estaban ya que los ciudadanos comunes que no tienen nada que ver con toda esa publicidad, deben moverse en un ámbito desprolijo en ese aspecto.
Vecinos que se quejan y con razón, reclamando porque se respeten sus derechos esperan confiados en que prime el respeto y se actúe en consecuencia.
Nada más justo, es como para prestarles atención.



