El hecho de contar con un jugador "distinto" en la categoría es un factor diferencial para cualquier equipo y eso es lo que sucede con Barracas Central, que cuenta en su plantel con Gabriel Manzini, uno de esos "distintos", que definen un partido en unos minutos .
Y Dálmine lo sufrió. Cuando el partido parecía que podía dejarle al "viola" un punto -algo que era un buen resultado, teniendo en cuenta las realidades de ambos equipos- apareció Manzini para desequilibrar. Finalmente Barracas Central venció a Dálmine por 3 a 1, en un encuentro jugado en la tarde del domingo.
El local salió a buscar el triunfo desde el minuto inicial y acorraló al equipo de Portillo en su campo.
En el primer cuarto de hora, el Camionero contó con inmejorables situaciones de gol, pero tanto Salom como Unzurrunzaga fallaron en la definición. Luego, poco a poco Barracas empezó a perder terreno y el juego se niveló.
En el arranque del segundo tiempo, Villa Dálmine salió más decidido. El Violeta tuvo la chance de abrir el marcador, aunque Volpe le sacó un tiro libre al ángulo a Natale.
Tras un centro de Manzini, Ledesma marcó el 1-0 de cabeza. El gol le permitió a Barracas tener más espacios y llevar constante peligro al arco de Rattica. Así, en una contra rápida, Manzini encontró mal parada a la defensa rival y la cruzó al palo más lejano del arquero. Sin embargo, la tarea del delantero no concluyó ahí, porque a los pocos minutos marcó el tercero, tras una jugada de Cáceres Silva. Sobre el final, Ubiría descontó, luego de luchar una pelota dentro del área rival, sacó un remate cruzado que se convirtió en la única alegría de la tarde para el "viola".
Dálmine volvió a repetir sus errores habituales y su falta de definición, detalles que el nuevo técnico del club deberá trabajar de manera inmediata para poder remontar esta situación.



