Seguramente, un fin de semana que perdurará por mucho tiempo en la memoria de los campanenses. Una Ciudad completamente revolucionada por una Fiesta que seguramente ya trascendió las fronteras de nuestra ciudad.
Los cien años del Primer Automóvil fueron el motivo perfecto para que su cuna, Campana, tuviera una fiesta como nunca antes se ha visto por éstos pagos.
Organizado por la Municipalidad de Campana, este año se decidió dar el batacazo dejando las céntricas pero modestas instalaciones del Club Esso, para estrenar como escenario al Parque Industrial, el cual pese a su extensión y dimensiones, se vio colmado por el público asistente.
Una cola de automóviles que se extendía prácticamente hasta el Barrio Lubo, realizaba el ingreso al predio, para luego recorrer las propuestas comerciales, gastronómicas, y por supuesto, "fierreras".
Las autoridades locales no quisieron perderse ésta fiesta. Promediando la tarde, comenzaron a llegar el Ministro Varela, la Diputada e Intendenta electa Stella Giroldi, el intendente Tonani, Secretarios y funcionarios de distintas áreas, quienes transitaron los distintos puntos de la fiesta.
El escenario mayor esperó durante horas. A su lado, otro de menores dimensiones, presentó una variedad de propuestas entre las que se destacaron Los Mayas, Negro Chino, y Hernán Casanova y su show.
Promediando las nueve de la noche, y al ritmo de "Somos", Los Auténticos Decadentes comenzaban a despedir la gran fiesta de Campana. Éxito tras éxito, cada una de sus canciones hizo bailar a grandes y chicos. El cierre con el colorido de la gente, y los aplausos para ésta gran idea que se relaciona con nuestra identidad, la que hace a la historia de Campana, pero sin olvidar la importancia de convocar a visitantes y turistas de distintas partes de la Provincia.
Pasó la Fiesta del Automóvil. Los aplausos se siguen oyendo, y seguramente, la fiesta continuará...
Mas de 50.000 personas en el cierre de la fiesta.
Los Mayas estuvieron presente con su ritmo en la fiesta.
El público colmo la fiesta del automovil.



