Aguas de Campana informó que delincuentes no identificados robaron los cables de alimentación eléctrica de la bomba de agua de los barrios Santa Florentina y Héroes de Malvinas.
En la empresa afirman que "no comprendemos cómo sucede este tipo de robos en una de las calles principales, muy transitada, sin que nadie vea nada cuando se roba una gran cantidad de cable". La situación se torna preocupante por lo reiterado de este tipo de actos, que pone en riesgo el servicio en dichos barrios.
Este mismo robo sucedió a mediados de año, lo que trajo muchos problemas para el servicio, con la consecuente molestia y disconformidad para los usuarios, que generaron varios reclamos a la empresa.
Un delito con muchos perjudicados
Los cables robados son la alimentación eléctrica del comando de la bomba del pozo 61, que son los encargados de transmitir la señal para que la bomba funcione cuando el nivel del tanque baja, y que se detenga cuando el tanque está lleno, para que no desborde. Es decir, es el sistema que permite mantener la presión en forma satisfactoria durante todo el día y la noche, independiente del consumo.
Dicho cableado tiene más de 600 metros, y el pasado 1º de diciembre se robaron casi 300 metros.
Aguas de Campana alerta a los vecinos para que tomen conciencia sobre el perjuicio que estos delincuentes están generando en el servicio, por lo que aconsejan denunciar cualquier acto sospechoso sobre las instalaciones, ya sea a la policía local o a la empresa.
"Estamos totalmente desprotegidos ante este tipo de actos -subrayan en la empresa-, ya que no podemos prever la acción de los delincuentes y, a la vez, debemos responder ante los usuarios cuando el servicio deja de funcionar por el vandalismo. Por eso le pedimos disculpas a los vecinos, pero a la vez les pedimos colaboración a través de la denuncia de las acciones sospechosas, ya que es una forma de protegernos entre todos".
El impacto de los robos puede ser mucho más importante en días de calor, cuando la demanda de agua es superior a la media. "En el verano nadie quiere sufrir la falta de agua, pero estamos expuestos a que quizás uno o dos delincuentes dejen sin servicio a un barrio entero".



