Yokohama, Japón, (AFP-NA) - Milán y Boca, después de haber superado con apuros las semifinales del Mundial de Clubes, se enfrentan el domingo desde las 7 de la mañana (hora de Argentina) en Yokohama en un partido por el título que servirá de revancha a la Copa Intercontinental de 2003, que ganaron los xeneizes.
En un duelo arbitrado por el mexicano Marco Rodríguez, catorce jugadores de ambos equipos (doce del AC Milán y dos del Boca Juniors) se volverán a ver las caras cuatro años después de aquel triunfo de Boca Juniors en los penales (3-1), después de que el partido terminara en empate (1-1).
"En una final no hay favoritos. Los argentinos son siempre equipos muy combativos y Boca tiene mucha experiencia en finales", afirmó Kaká, que fue el mejor jugador en la victoria del AC Milán contra el Urawa japonés en semifinales (1-0).
El técnico argentino, Miguel Angel Russo, confirmó las palabras del brasileño y anunció que su equipo presentará una dura batalla. "Boca sabe cómo jugar este tipo de partidos. Intentaremos meter presión a los atacantes del Milán para que no se sientan cómodos. Hemos preparado el encuentro para controlar el balón y tomar precauciones cuando lo perdamos", explicó Russo.



