Mientras el Ministro de Seguridad provincial, Carlos Stornelli, está más preocupado por prohibir a los jefes policiales que hagan declaraciones periodísticas, la mayor parte de las jefaturas Departamentales de la Provincia de Buenos Aires, permanecen acéfalas, a la espera de que decida quienes serán los nuevos titulares.
Este es el caso de la Departamental Zárate-Campana, que ya lleva varios días sin titular y por el momento quien está a cargo no tiene el poder para designar de manera definitiva a quienes son los inspectores a cargo de las Distritales y los capitanes que estarán en 2008 al frente de las comisarías, lo que crea cierta incertidumbre en el personal.
A esto se suma, que los efectivos que salieron de la escuela de Policía de Campana -que con mucho sacrificio mantiene esencialmente la municipalidad de Campana- todavía en su mayoría no se han sumado al reducido plantel de la comisaría local. Solo cinco, de los 11 o 12 que se tendrían que sumar lo han hecho, y los que lo hicieron no tienen sus armas oficiales, por lo que esencialmente no pueden desempeñarse en tareas de seguridad o prevención, porque "se estaría poniendo en riesgo su vida".
Pasan los días, y sigue la espera por decisiones que son esenciales para la seguridad en la ciudad y en la región.



