El hecho se produjo en horas del mediodía de ayer, cuando personal de la comisaría local que se encontraba recorriendo la zona del circuito de motocross en el barrio Otamendi, se encontró con un automóvil que aparentemente estaba abandonado en el lugar. Los efectivos constataron que el vehículo no tenía pedido de secuestro, por lo que se acercaron al mismo para determinar donde estaba su conductor. La sorpresa fue grande para el personal policial cuando vieron que dentro del auto yacía un hombre que se había cortado las venas. El personal a cargo del jefe de calle de la comisaría local, el teniente Alberto Utrera, le pidió al hombre que bajara del vehículo pero este se negó, mientras cada vez perdía más sangre. Los efectivos decidieron romper una de las ventanillas laterales y bajar al hombre por la fuerza para asistirlo. Pero al hacer esto se dieron cuenta que junto a él, había una botella de un conocido veneno para hormigas vacío que al parecer este sujeto había ingerido en su totalidad.
Ante esto, el teniente Utrera decidió luego de frenar la hemorragia de los cortes en sus brazos, trasladar en el mismo movil policial a la victima hacía el hospital, ya que necesitaba un lavaje de estomago de manera urgente.
En medio del camino, la victima fue trasladada a un móvil de bomberos que también había sido convocado al lugar.
El personal de bomberos finalmente trasladó a la victima al hospital local a donde ingresó en grave estado, pero rápidamente los médicos le practicaron un lavaje de estómago logrando estabilizar al sujeto, quien permanecía anoche hospitalizado pero fuera de peligro.
Según trascendió la víctima es un remisero de 46 años, domiciliado en la localidad de Garín, quien al parecer estaba atravesando una crisis familiar, producto de una separación y la perdida de un hijo.



