Dicen los que saben, que, la coherencia es vital para el desarrollo humano. Objetivos alcanzables. Logros iniciados desde una sólida base. Techo abrigo y comida. Antes o después, laureles. Una chispa. Fuego. En las llamas crepitan los atrevidos. Ignorancia o conocimiento. Obediencia o desacato. Aquellos que, llenas las tripas cubierto el ombligo y resguardadas los sesos de las inclemencias del tiempo, buscaron más, preguntaron. Las respuestas, echaron más leña al fuego y, desde que existen registros que documentan la historia de la humanidad el fuego no se ha apagado. Oriente, la Mesopotamia, Egipto, Grecia, Roma, las edades del hombre, el mundo, y, nosotros, argentinos, hemos recibido el legado de la chispa. Algunos se han iluminado con ella. Otros se han quemado. Antes, Biblia y calefón. Hoy, coherencia filosofía y fernet. Mañana… mañana será otro día.
En el mes de marzo, el Taller Escuela Mariano Moreno, da inicio a su ciclo 2008. Quien escribe este artículo tiene el compromiso y desafío de dictar las clases de la materia Historia de la filosofía. Durante el año, que finaliza en noviembre, recorreremos la historia del pensamiento. A simple vista lo leído hasta el último punto seguido parece aburrido. Pero déjeme contarle señor lector que, las cosas no siempre son lo que parecen ser. Imagine dar un largo paso atrás en el tiempo. El mundo ya es mundo, y nos encontramos en los albores de la humanidad. Somos testigos de cómo ése animalito baja de los árboles, y sin dejar de ser lo que es, todavía, comienza a cambiar. De a poco se yergue. Con pasos chuecos inicia sin saberlo aún, la conquista del planeta, aunque al menor indicio de peligro corre a los árboles; los viejos de mi barrio, si estuvieran acompañándonos dirían que el miedo no es sonso, pero usted y yo sabemos que el instinto es el instinto. De tanto andar el animalito, se cansa, ahora vive en cuevas y casi es como usted y yo. Comienza a dejar huellas de su paso por el mundo: hacha de manos, puntas de flecha, pinturas rupestres. Herramientas y arte. El animalito es nosotros. De nómades a sedentarios. De clanes de cuevas a tribus de cielo abierto, poco después grandes asentamientos, pueblos que se levantan y se desploman. Reyes y Reinas que van y vienen. Pirámides. Ciudades estados. Mitos leyendas y verdades. Cuestionamientos. Aparecen los animalitos del Partenón. Animalitos del Coliseo. Damos un pasito adelante y vemos los animalitos de la edad media, moderna y contemporánea, y en estos tiempos cada animalito con su librito. En este derrotero los chinos entre meditación y meditación imperial descubren la pólvora. Marco Polo anda como bola sin manija. Don Gutenberg y su imprenta. Leonardo y Miguel Ángel investigan y decoran el mundo. Colón, se choca las indias. Los animalitos del pensamiento discuten si evolución o creación. Imperios por aquí y por allá. Grandes victorias. Dulces derrotas. Revolución industrial. El siglo de las luces. El mundo antes y después de Napoleón. Colonias e independencias. Nuevas naciones. Viejos ideales. La importancia del siglo novelístico por excelencia. Siglo XX cambalache. Grandes guerras. Grandes miserias. Como siempre, más animalitos pensadores. Un hombre en la luna. Nuevo milenio. Tecnología. Virtualidad. La chispa. Usted y yo. No se diga más… paso adelante, volvemos al presente.
Ha visto señor lector, las cosas no son lo que parecen ser. Y aun queda mucho por conocer, ese es mi desafío y compromiso en el Taller Escuela Mariano Moreno.
Un amigo siempre me dice: ¡Che, Gabriel! Vamo a toma un ferne y contame algo de los viejos de antes.
El autor, escritor, periodista y profesor de Filosofía, dicta su cátedra en el Taller Escuela Mariano Moreno (TEMM), de Periodismo y Comunicación.



