A más de dos meses de que salieran de la escuela de formación Policial de Campana y se integraran a la comisaría local, en las últimas horas el Ministerio de Seguridad envió las armas reglamentarias destinadas a los nuevos efectivos, que de esta manera ahora si pueden comenzar a prestar funciones con normalidad.
Hasta el momento solo realizaban tareas específicas en la misma comisaría, debido a que es un "riesgo sacar a un policía uniformado a la calle sin su arma", según reconocieron fuentes policiales consultadas por este medio.
De esta manera, este personal, en su mayoría mujeres ya se encuentran patrullando las calles sobre todo en la zona céntrica, donde van de a dos acompañadas por una oficial de experiencia que actúa de tutor.



