Buenos Aires, (NA)- Las entidades que nuclean a los productores agropecuarios retomaron ayer el paro en la comercialización de granos hasta el próximo 15 de mayo, luego de que fracasaran las negociaciones con el Gobierno para modificar el sistema de retenciones móviles sobre las exportaciones del sector.
Una vez conocida la nueva medida de fuerza, el Gobierno la calificó como «un gesto de intemperancia» y llamó a la «cordura» a los productores por medio del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el funcionario que encabezó las frustradas negociaciones.
A su vez, los productores aseguraron que no volverán a cortar las rutas y prometieron que no desabastecerán de alimentos a la población, al tiempo que advirtieron que su posición «no es golpista ni antidemocrática, sino que refleja la bronca de la gente de campo». El conflicto se agravó luego de que el Gobierno nacional ratificara -por medio del secretario de Agricultura, Javier De Urquiza- que no habrá marcha atrás con las retenciones móviles para las exportaciones de soja, girasol, maíz y trigo, lo cual es rechazado de plano por los productores agropecuarios.
La protesta del campo incluirá movilizaciones a la vera de las rutas esclareciendo sobre la situación del campo y la realización de asambleas en distintos puntos del país, señalaron esta tarde en forma conjunta la Federación Agraria, Sociedad Rural, CRA y Coninagro.
Las entidades también pidieron a sus seguidores no cortar rutas para que puedan circular camiones con carga de carnes y lácteos, lo cual abría varios interrogantes sobre su cumplimiento, ya que en distintas ciudades -como Gualeguaychú- se impulsaban reclamos más fuertes.
Ubicado por el momento al costado de la ruta en Gualeguaychú, el combativo dirigente entrerriano Alfredo De Angeli le advirtió al Gobierno que «si ellos se ponen duros, nosotros nos pondremos aún más duros».
En la asamblea de Gualeguaychú ya se votó impedir desde este jueves a las 20 la circulación de camiones con granos y todos los provenientes del exterior en la estratégica ruta 14 del Mercosur, lo cual puede provocar choques con la Gendarmería.
El anuncio de la nueva etapa de protesta fue realizado por los dirigentes Eduardo Buzzi (Federación Agraria), Luciano Miguens (Sociedad Rural), Marío Llambías (CRA) y Fernando Gioino (Coninagro), tras una reunión conjunta en el marco de una nerviosa jornada. La nueva medida de fuerza fue anunciada por la Mesa de Enlace Agropecuaria en una conferencia de prensa realizada en la sede de CRA, donde se acusó al Gobierno nacional de haber buscado elevar el «nivel de confrontación» con el campo.
La movilización a la vera de las rutas buscará esclarecer sobre la situación del campo mediante la entrega de volantes. En el marco del anuncio de la medida, Miguens dijo: «Hemos sido apoyados por la gente, pero tratamos en esta protesta no molestar a ese ciudadano común para que no exista desabastecimiento, ni cortes de rutas totales».
Por su lado, Mario Llambías expresó que la protesta del campo no significa «un enrentamiento entre los argentinos y pedimos a todos los productores, a los transportistas y habitantes, buscar entre todos la mejora en la situación».
Además, entidades del agro pedirán audiencias a gobernadores e intendentes para hacer conocer los motivos de la protesta. Gioino, por su parte, aseguró que «el campo está unido y no busca perjudicar a la sociedad con sus medidas de fuerza» y dijo que «hay una gran oportunidad para la Argentina, porque se puede producir el doble o el triple, y a la vez asegurar a los argentinos su alimentación».
Finalmente, Buzzi dijo que «después de 57 días no se ha logrado avanzar y hay un claro malestar en decenas de miles de personas», al tiempo que señaló que «el Gobierno nos fue llevando a un nivel de confrontación con los sucesivos discursos, en especial los de la presidenta de la Nación».



