En la mañana de ayer se llevaron a cabo los actos previstos por el Día del Bombero Voluntario, en homenaje a la creación del primer cuerpo de bomberos en 1884 en la Boca.
Los integrantes del cuerpo activo y de la escuela de cadetes local, realizaron una serie de actividades que concluyó con la realización de una cena de camaradería.
El acto central, realizado frente al monumento ubicado en Mitre y Colón, estuvo encabezado por el intendente interino Norberto Jendrulek, el titular de la Asociación de Bomberos, Alberto Rodríguez, el jefe del cuerpo activo, Miguel Sánchez, y el responsable de la Escuela de Cadetes, Juan Domingo Aguilar.
Se colocó una ofrenda floral en el monumento y luego se hizo sonar la alarma y se lanzó una granada, como ya es costumbre. Autoridades municipales, jefes policiales y de fuerzas de seguridad, así como también representantes de entidades intermedias, participaron del acto, en donde el jefe de Prefectura Campana, el prefecto principal, Julio Pereyra entregó una distinción al cuerpo por su labor permanente.
"Estamos teniendo entre 60 y 70 salidas mensuales, por lo que la labor es intensa, pero estamos muy bien. Vamos a sumar cinco integrantes de la escuela de cadetes y también cuatro mayores, pero siempre la apuesta principal es al semillero de la escuela de cadetes", aseguró el jefe del cuerpo activo, Miguel Sánchez. "Siempre necesitamos más equipamientos y recursos, pero estamos muy bien", agregó el segundo jefe Cristián Dorregaray.
Durante la mañana, también se llevó a cabo un homenaje a los bomberos e integrantes de la comisión directiva de la Asociación de Bomberos, fallecidos, en el cementerio local. Como cierre de la jornada, se realizó una cena de camaradería en un conocido restaurante local.
Un día emblemático
Por iniciativa de Tomás Liberti, vecino de la Boca e inmigrante italiano, el 2 de junio de 1884 se creó el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la Boca, con el lema "querer es poder". Esta fecha se toma como referencia para celebrar en todo el país el Día del Bombero Voluntario
Hoy, en el histórico cuartel de la calle Brandsen nº 567, donde se conserva buena parte de nuestra historia, veteranos y jóvenes hablan del espíritu y vocación de los Liberti.
Una tarde de diciembre de 1883 la paz de una barriada de inmigrantes ya entonces muy popular, fue alterada por un voraz incendio que amenazaba destruir un comercio ubicado en las calles Corti y Rivas, cerca de la Ribera, y en lo que hoy es la Avenida Almirante Brown.
Cuentan que por entonces, un incendio, era un hecho cien veces mas dramático que hoy. Ese día las lenguas de fuego salían por las puertas y ventanas de comercio y las llamas se esparcían velozmente amenazando propagarse y extenderse hacia las construcciones vecinas. De entre el público que estaba mirando ese fuego, salió un muchacho de 20 años gritando, "Adelante los que se animen, vamos a apagar el Incendio" Ese mensaje partió de Orestes Liberti. En pocos segundo se formó una cadena humana en la que hombres y mujeres portaban baldes que llenaban con agua del río dada su proximidad. En la primera fila estaba el joven Liberti, convertido por los hechos en el Jefe de ese improvisado grupo de Bomberos.
Así fue que la familia Liberti (padres y hermanos de Orestes, entre ellos Tomás) convocaron en los días posteriores a un grupo de vecinos, la mayoría de ellos inmigrantes italianos, advirtiendo la necesidad de crear un Cuerpo de Bomberos Voluntarios en el barrio que habían elegido para radicarse, impulsados además por un hecho que era contundente: la mayoría de las casas en La Boca eran de madera y zinc, quedando conformada el 2 de junio de 1884 la Sociedad de Bomberos Voluntarios de La Boca.
Los abanderados durante el acto realizado en el monumento recordatorio a los bomberos.
Parte del cuerpo activo durante el acto central del día de los bomberos.



