Buenos Aires, (NA)- La pelea entre el Gobierno y el agro quedó ayer un paso más cerca de salirse definitivamente de cauce, cuando se agravó la tensión en las rutas por los piquetes de productores y los contrapiquetes de camioneros que ya provocan desabastecimiento y amenaza con una parálisis económica.
A esto se sumaron las fortísimas críticas que, luego de varias semanas de silencio, volvió a lanzar la presidenta Cristina Kirchner contra los chacareros, que reflejan la imposibibilidad de sentar a dialogar entre las partes.
Desde el agro, y también lo hizo el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, se pidió convocar al "Consejo Federal Agropecuario" para discutir una política que permita dar soluciones a la problemática del sector y "aprovechar esta coyuntura internacional favorable".
A pesar de los pedidos de la oposición y de la Iglesia para que la jefa de Estado tenga un "gesto de grandeza" y convoque a las partes a negociar, la presidenta retomó el camino de los discursos duros y dijo que "sólo aquellos que tienen mucha renta pueden parar 90 días", en alusión al lockout patronal.
En medio de un clima cada vez más enrarecido, la Iglesia se reunió a deliberar porque existe mucha preocupación entre los obispos por la posibilidad de que se "altere la paz social".
Desde distintos sectores se advirtió que la decisión de los transportistas de cargas de realizar piquetes en las rutas provocará que, a partir de este viernes, comience a haber faltantes de de frutas, verduras y carne, ante la imposibilidad de que esos alimentos lleguen a los centros de consumo.
Los transportistas decidieron enfrentarse a través de "contrapiquetes" con los productores agropecuarios que están de paro.
La Mesa de Enlace Agropecuaria mantiene un paro en la exportación de granos, que afecta los ingresos del transporte de carga, pero la protesta no incluye cortes de ruta.
El problema es que los transportistas, cuyos ingresos cayeron más del 30 por ciento en las últimas semanas, decidieron iniciar un "contrapiquete" y cruzar los camiones en las rutas, lo que provocó problemas en el traslado del resto de las mercaderías clave para la vida cotidiana, como frutas, verduras y lácteos.
El presidente de la Asociación Pro Consumo de Frutas y Hortalizas, Juan Gerarduzzi, advirtió que podría registrarse desabastecimiento de frutas y verduras "si continúan los piquetes en las rutas".
El dirigente comentó que en el Mercado Central de Buenos Aires "ya hay productos que no están ingresando, como los cítricos, que vienen de zonas alejadas" de la capital argentina.
Por su parte, el vicepresidente de la Asociación de Carnicerías de la Capital Federal, Alberto Williams, consideró que sólo hasta el próximo fin de semana habrá carne en los mostradores.
Y alertó, en declaraciones a radio Rivadavia, que esta situación se agravará de persistir la protesta de los transportistas de granos, que decidieron bloquear rutas.
"No está entrando hacienda en Liniers, por eso no se puede garantizar el abastecimiento de carne más allá de este fin de semana", aseguró el dirigente.
Williams señaló además que "lo peor de esto es que no se puede preveer un final, y eso es lo que nos tiene más preocupados".
Dirigentes agropecuarios ratificaron su decisión de continuar con el paro al menos hasta el domingo próximo, aunque reiteraron su disposición al diálogo con el Gobierno, y aseguraron que los piquetes de los transportistas constituyen una "estrategia totalmente distinta" a la del campo.
Para agravar aún más el panorama, Pascual Mastellone, titular de La Serenísima, aseguró que por el corte de ruta "hay peligro de desabastecimiento y no podemos darnos el lujo de tirar la leche".
Mastellone advirtió que por el corte de ruta que realizan los transportistas, en contraprotesta por el conflicto entre el campo y el Gobierno, "hay peligro de desabastecimiento".
El empresario se mostró preocupado ante la posibilidad cierta de que comience a faltar leche y advirtió que el mayor problema "es el interior".
"Desgraciadamente existe esa posibilidad y es un problema porque no se puede abastecer al interior con los camiones varados en las rutas", manifestó el directivo, quien pidió una solución "urgente" porque "no podemos darnos el lujo de tirar la leche", señaló.



