Estuvimos recorriendo la Feria Artesanal de la Fundación Abriendo Caminos que funciona en la calle Belgrano y que naciera del Instituto Imenic en un espacio amplio, alegre, prolijo, agradable, y donde participamos los chicos con capacidades especiales que concurren a ella.
Tal vez no haya casi restaurantes que tengan una cocina tan amplia como esta donde las maquinarias, los hornos, las mesadas, todo lo que se ve alli son prolijas y brillan por la limpieza. Todos cuantos estan en ese taller gastronómico tienen trajes blancos, delantal, cofia y cubre zapatos blancos, y barbujos.
Ni que hablar del vivero. Los plantines alineados en minúsculas macetitas, parecen medidos con un centímetro, verdes, muy verdes, se agrupan por sectores cada con esmero y amor, mantienen el lugar puramente limpio, prolijo. Igualmente la huerta donde las habas y las arvejas por ejemplo se coquetean entre si.
En toda la recorrida se palpa que allí hay en las docentes una cuota extra de amor a su tarea de amor y los chicos así recepcionan con gusto las instrucciones.
Hoy en día el Taller de Artesanías es un buen medio como oficio que abra las puertas a una inserción labor comercializando ellos mismos sus productos, aún entre los conocidos y familiares y en fechas claves es una salida económica que aporta a quien lo emprende, ingresos económicos.
Las artesanías son muy variadas, desde bijouterie, costura, peluches y diversos elementos de souvenirs.
El taller de gráfica causa admiración, con sus derivaciones en Tarjetería, tanto personales como se trabaja con los plantines y esa parte se pone en venta al público para poder hacer el recupero y volver a plantar. El vivero lo hizo Campana Verde".
En este momento hay 45 chicos alumnos- pacientes que están becados por el Instituto Imenic y la Fundación funciona de la siguiente manera, el Instituto Imenic Virgen Niña alquila a la Fundación nos ponen todos los profesores para que atiendan a los chicos, ellos vienen a aprender aquí en los talleres. De esta manera se mantiene la Fundación, los chicios aprenden, producen alrededor de 3000 alfajores mensuales que a su vez son adquiridos por el Instituto Imenic para dar las meriendas a los chicos del Instituto.
Como Fundación, tenemos que poder vender nuestros productos para volver a comprar los productos y así continuar la rueda.
La limpieza que se ve en la cocina es digna de un comentario aparte. Muy amplia blanca, luminosa con luz natural que entra por las ventanas y buena luz artificial también.
Creemos, de acuerdo a lo que conocemos por nuestra recorrida periodística que para obsequios y trabajos específicos en digital uno no sale de su asombro al ver con cuanta perfección se trabaja.
También el packaging y el envoltorio, es un arte y carta de presentación de los productos también se hace alli.
Y para que decir, las variedades de alfajores y bombones de nuez, etc, bay biscuit, masas finas, masas secas, se hacen servicios de catering en fin, estos alumnos pacientes nos dan una lección porque cuantas veces nos sentimos incapaces de realizar algunas de todas estas cosas que ellos hacen y no queda otra cosa que expresar nuestra admiración por esta lección que nos dan los chicos de la Fundación Abriendo Caminos y a las docentes a quienes Dios los ha dotado de esta capacidad de transmitir y enseñar.
Los felicitamos por la tarea que realizan la Sra. Chessini y colaboradores porque es un orgullo contar con esta institución que nació bajo la visión de una autentica profesional de avanzada que conjuga el profesionalismo y amor en su tarea, la Lic. Susana Moroni Directora General de Imenic Virgen Niña, a quien lleguen felicitaciones por su tarea.
Algunos de los alumnos de los Talleres de la Fundación.
Alumnos de la escuela 501 de visita a la muestra.



