Buenos Aires (Especial de NA) – Sin posibilidades de que el presidente Tabaré Vázquez se presente a su reelección, Uruguay comenzó a vivir en los últimos días un clima preelectoral desatado por la interna del gobernante Frente Amplio, que salpicó a los partidos de la oposición.
Pese a que falta más de un año para las elecciones generales de fines de octubre de 2009 y que el cambio de gobierno será el 1 de marzo de 2010, el vecino país ya está en plena ebullición política.
El cambio de timonel en Uruguay no será un escenario secundario para la región: el Gobierno de Vázquez ha renegado sistemáticamente del Mercosur y algunos analistas presumen que, según quien se erija en el nuevo presidente, Montevideo podría orientar su política exterior mucho más cerca de Washington.
Las cosas no se modificarán respecto de la Argentina: en Uruguay oficialismo y oposición cerraron filas a favor de la instalación de plantas de celulosa como la de Botnia.
Los candidatos
Vázquez debió resignar sus ambiciones de ser reelecto, porque de haberlo querido, debería haber impulsado una reforma constitucional que permitiera un segundo mandato presidencial. Además tendría que haber renunciado ahora, es decir, un año antes de las primarias obligatorias que se desarrollarán en todos los partidos el 28 de junio de 2009, ya que en Uruguay no se concibe como posibilidad que un candidato ocupe cargos.
En ese marco, a fin de que varios soldados históricos del FA estén listos para una nueva batalla electoral, Vázquez modificó medio gabinete hace unos meses, en tanto que Danilo Astori, uno de los principales candidatos a sucederlo, dimitirá al Ministerio de Economía en agosto próximo con el mismo objetivo proselitista.
Astori es el padre del nacimiento del TIFA, un acuerdo comercial limitado con Estados Unidos, y varias veces habló sobre la conveniencia de firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Casa Blanca, lo cual es incompatible con el Mercosur.
Si bien el ministro de Economía suele defender la continuidad de Uruguay en el Mercosur, muchos analistas consideran que promoverá acuerdos de libre comercio bilaterales, lo cual podría determinar que ese país pase a ser un estado asociado al bloque en lugar de miembro pleno, como Chile.
El ministro cuadra más para las elecciones generales que en la interna del FA, donde dirige un sector minoritario -Asamblea Uruguay- y le cuesta lograr consenso tras haber creado el impuesto a la renta y por su prédica en favor del TLC.
Pero Astori tiene un apoyo clave el del propio Vázquez, quien esta semana mostró sus intenciones de jugar fuerte en la interna -y de algún modo mantuvo la llama preelectoral- al señalar que su ministro de Economía sería un "excelente candidato a presidente".
Por ahora el único rival de Astori es el histórico dirigente tupamaro José Mujica, líder del sector mayoritario del Frente Amplio el MPP. Astori-Mujica es la fórmula soñada por Vázquez, pero en el MPP no quieren que su líder vaya segundo y el ex guerrillero también se quejó por el pronunciamiento presidencial.
"Así Vázquez lo va a fondear a Astori. Si lo quiere apoyar a Astori que no lo promueva tanto", señaló Mujica y con su particular estilo, agregó: En este país somos contra, si el que está arriba nos dice que hagamos esto, mmm... somos retobados y ponzoñosos como araña de manguera".
Mujica, el más latinoamericanista de los precandidatos, se pronunció por una fórmula de consenso, pero apuntó que ni él ni Astori son figuras que logren amplia aceptación.
"Todo está para resolver, muchos de mis compañeros me quieren hacer jugar el partido de primera (por la candidatura presidencial), en la calle muchos me lo plantean, eso será un tema de discusión", agregó.
Si el FA no acuerda una fórmula antes de fin de año se dirimirá el asunto en la interna, escenario en el que lleva las de ganar Mujica, quien llegaría al 2010 con 76 años.
La oposición
Pero la izquierda no tiene el triunfo asegurado en Uruguay. Según las últimas encuestas, el Frente Amplio tendría 40 o 42% de los votos si fueran hoy las elecciones, el Partido Nacional 35%, el Partido Colorado 9% y el Partido Independiente 2%. El resto, un 5%, son indecisos y gente que ya tiene definido no votar a nadie.
En Uruguay se necesita obtener el 50,1% de los votos para evitar el balotaje, por lo que estos números ubicarían al FA ante la necesidad de enfrentar una segunda vuelta, en la que la oposición se encolumnaría detrás del mejor posicionado.
En el PN el candidato que corre con ventaja es Jorge Larrañaga quien le ganó la interna pasada al ex presidente Luis Alberto Lacalle, pero en la última encuesta éste quedó a cinco puntos de Larrañaga, lo cual deja el pleito abierto.
Larrañaga, es hombre de campo, pero con ideas más o menos progresistas, mientras que Lacalle es liberal, apuesta más a Estados Unidos pero ha cambiado en su pensamiento lo que lo lleva ahora a estar mejor posicionado.
En el campamento colorado el único candidato visible es Pedro Bordaberry, hijo del ex presidente Juan María Bordaberry, quien disolvió las cámaras en el 73 y dio el golpe de Estado.
gprofiti@noticiasargentinas.com
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