"Repudiamos enérgicamente lo sucedido tanto en el edificio de la Escuela Laboral como en el CIC del barrio Lubo. Estos atentados van en contra de todos los vecinos que con su aporte a través de las tasas, han permitido al municipio llevar a cabo estas obras. Nos sentimos agraviados todos", aseguraron ayer, en diálogo con la prensa los concejales, Carlos Cazador, Rubén Álvarez y Jorge Gozo.
"Con el solo repudio, no alcanza, le exigimos a las autoridades del municipio el compromiso para seguimiento ante la justicia de esta causa, hasta llegar al esclarecimiento de la misma, encontrando tanto a los autores materiales como intelectuales. No creemos en crímenes perfectos, ni en delitos perfectos, porque este no es primer atentado de este tipo que ocurre, recordemos lo sucedido con el jardín 901, donde nadie supo quien fue, se atentó contra la casa de la intendenta y nadie supo quien fue. Esa causa, que sólo nosotros seguimos, esta en una vía muerta. Por eso quisiéramos por el bien de todos ver en los próximos días en los titulares de los diarios, que se encontró a los responsables de estos hechos, para así evitar que los vecinos honestos tengamos que seguir asistiendo a este tipo de hechos que quedan impunes", concluyeron los ediles.



