Buenos Aires (Especial de Noticias Argentinas) -- La presidenta Cristina Kirchner intenta, realmente con esfuerzo, dar una vuelta de timón a un gobierno que por momentos parecía deslizarse en una nebulosa entre una política errática y la confrontación por los espacios de la economía.
No fue un dato menor que en ese marco, haya brindado la primera conferencia de prensa de la era kirchnerista. Es que los tiempos han cambiado con respecto a los que tuvo que vivir Néstor Kirchner y lo que transitan para ella.
Tras la crisis de principio de siglo hacía falta, sobre todo, la recomposición del poder político y dedicarse a los grandes temas de la economía, como acomodar los tantos de la devaluación, el nivel del tipo de cambio y la renegociación de la deuda. Entonces, le bastaba al ex Presidente con un manejo nipersonal
del poder y con la cuenta de gastos al día para administrar y repartir, gracias en buena parte a la bendición de los preciosinternacionales que no pararon de subir.
Ahora, la historia cambió, los precios siguen altos, pero el escenario internacional es turbulento, lo que obliga a tener más afinadas las cuenta públicas.
Tampoco tiene la jefa de Estado la bendición política del recién asumido, sino, más que nada, carga sobre sí el desgaste de un gobierno de más de un lustro.
Todo esto fue analizado intensamente en Olivos y en la Casa Rosada durante los últimos días, ya pasado el fragor del combate de cuatro meses con el campo.
Mucho tuvo que ver con este debate la llegada al gobierno del hiperactivo jefe de Gabinete, Sergio Massa, quien le recomendó a la Presidenta un entrenamiento especial de conferencia de prensa, y a ello se dedicó con intensidad el viernes pasado.
El diagnótico de un cambio de escenario había sido hecho apenas comenzada esta administración y dieron pie a las retenciones móviles, con el objetivo de doble vía de distribuir riqueza y ajustar las cuentas.
En el mismo sentido apuntaron ahora las decisiones de exceptuar del Impuesto a las Ganancias de los fideicomisos financieros y la suba de tarifas para eliminar subsidios.
La preocupación no es menor, y en ese sentido, vale mencionar que el Néstor Kirchner se reunió con varios economistas, entre ellos, el ex presidente del Banco Central, Mario Blejer. Todos coincidieron en que debe avanzar en un plan anti-inlacionario, hacer más creíble las cifras del INDEC y echar a los salvavidas de plomo, como el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.
Sin embargo, en su contacto con la prensa, en la Quinta Presidencial, Cristina no le sacó la mano a Moreno ni tampoco a las cifras oficiales de inflación, a las que igualó con las utilizadas en otros países y también en las provincias argentinas.
Eso sí, dejó entrever que la decisión es de su sola incumbencia y que puede adoptarla en cualquier momento, sin presiones.
La aparición de la Presidenta y el acto de inauguración de la Exposición Rural dejaron en claro que la pugna se da por visiones diferentes del modelos económicos.
Para la gente del campo, existe un esquema concentrado que traba toda posibilidad de avance económico y que terminará por llevar a la recesión al país.
En cambio, para el Gobierno hay una puja distributiva y que se quiere torpedear el denominado modelo economico y social de desarrollo con inclusión.
Pero, tanto de uno y otro lado se vio que las posiciones son, por el momento, irreconciables.
El propio palco de la Exposición Rural se terminó de vestir de oposición, ya que allí estaban, junto con la dirigencia rural, más que nada representantes del justicialismo disidente.
Claro está que también mucho tuvo que ver con este color político los espacios que dejó el gobierno, no solo por las ausencias oficiales, sino también por la determinación de levantar los stands gubernamentales en el predio de Palermo.
El presidente de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, se atrevió también a caminar por arenas políticas, cuando expresó que se necesita un Plan Ganadero, aunque de inmediato aclaró que para este cometido "se puede esperar hasta 2011".
Dejó en claro allí que la gente del campo, luego de la trascendencia del paro de cuatro meses, será un actor de importancia en el escenario por venir.
En la Rural habló también Alfredo De Angeli, el verborrágico dirigente agropecuario de Entre Ríos, y expresó que "la Argentina se va a recuperar con el campo, nunca sin el campo y menos en contra del campo".
A esta frase habría que agregarle también que, dificilmente, el país pueda avanzar con la confrontación permanente entre el Gobierno y el sector agropecuario. Algo que se volvió a ver o muy claro en este sábado gris de discursos y conferencia de prensa.



