El sábado 13 de septiembre se celebró a las 16 una misa solemne en la Concatedral de la Natividad del Señor, de Belén de Escobar, presidida por el Obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga, y concelebrada por 40 sacerdotes, oportunidad en que se festejó los 100 años del Templo y donde se anunció el inicio de las obras de su restauración. La participación de fieles en el templo y en el atrio fue multitudinaria y se tuvo que habilitar el gran salón parroquial contiguo, donde se hallaba instalada una pantalla gigante, ante tal eventualidad.
En torno al templo de la Natividad del Señor nació la ciudad de Belén de Escobar, por voluntad de su fundadora, Doña Eugenia Tapia de Cruz (quien se encuentra allí sepultada). Como se ha dicho, en este año 2008 ha cumplido su centenario, en el año en que la Santa Sede declaró a esa iglesia «cocatedral» de la diócesis, el 12 de abril.
Ya el 30 de mayo, con gran concurrencia de feligresía, se había dado ejecución al decreto papal, anunciando oficialmente al clero y al pueblo la grata nocicia. A la ceremonia del sábado asistieron el secretario general de la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, Sr. José Scioli, el director de culto, Enrique Moltoni, junto a otros funcionarios provinciales, y el intendente municipal de Escobar, Sandro Guzmán, quienes se reunieron antes con las fuerzas vivas de la ciudad en el Palacio Municipal, a las 15.30, desde donde concurrieron hacia la cocatedral.
Participaron también de la misa las distintas colectividades de Escobar, la italiana con la presencia del Vice-cónsul, el Sr. Corillo, la colectividad portuguesa, la japonesa, la boliviana y la española, con sus representantes. El Obispo hizo alusión a la importancia de la inmigración (el partido de Escobar supera en mucho los 250.000 habitantes) y a la denominación con que se la conoce, gracias al trabajo de horticultura, es decir, «la capital nacional de la flor».
Durante la mañana y tarde del sábado, hasta la misa, se encontraba reunida en la ciudad una representación de las Cáritas parroquiales, abocadas a la primera fase del «ver» de la Caminata de Caritas, de la que participaron también distintos diocesana, junto a los sacerdotes y el Obispo, en busca de una renovación de las actividades caritativas y sociales.
Con el sentido de misión diocesana, y con el espíritu de la Misión Continental a la que llamó la Conferencia de los Obispos Latinoamericanos en Aparecida (Brasil), del 5 al 8 de septiembre, 350 jóvenes entre 18 y 24 años, de la "juventud misionera" de la diócesis de Zárate-Campana, estuvieron presentes en Belén de Escobar para misionar el centro de la ciudad y el barrio Philips, uno de los más humildes.



