¿Si eres impaciente, es muy difícil que puedas comprender lo que Dios ha elegido como lo mas conveniente para nuestras vidas. La impaciencia puede crear una puerta para que Satanás intente engañarte, te preguntarás, ¿como?.
Yo estuve a punto de permitirle a este enemigo que invadiera mi mente con sus mentiras.
De repente me encontré devastada, desilusionada, en realidad triste, me encontré preguntándole a Dios, que hice mal?, que pasó?, porqué si yo anhelaba con todo mi corazón ese cambio, no pudo ser?.
Yo perdí mi tiempo deseando a mil kms por hora, cambiar eso, sin consultarle a Dios si era el momento mas conveniente para hacerlo, yo tropecé con mi propia impaciencia y no lo soporté.
Yo misma di entrada a Satanás por ser tan impaciente y no perseverar.
Sus acusaciones vinieron a mi mente con comentarios como; "tu Dios te fallo?", "no era que el te concedía todos tus anhelos?", "estas sola y ya nunca vas a poder cambiar eso" y algunas cosas mas hirientes todavía.
Sinceramente logro golpearme bastante, pero ¿que hubiera sido de mi, si no hubiera conocido a Jesús, sino fuera hija de Dios, si no tuviera el Espíritu Santo de Dios morando en mi?.
Por los 22 años que viví sin Cristo en mi vida, se lo que hubiera podido pasar, pero hace 3 años que gracias a Dios tengo Fe de que todo lo que anhela mi corazón será concedido de a cuerdo a la Voluntad de Dios.
Lo que fui antes de conocer a Cristo quedo en el pasado y perdonado por su Misericordia y Amor por mí.
La Sangre de Jesús es la que me hizo una nueva persona y como parte de ese nacimiento fue necesario que me alimentara de su Palabra, sus enseñanzas, para poder entender sus enseñanzas y madurar en esta Nueva Vida.
Esta prueba que me presentó el Señor, es de mucha bendición para mi, tú, podrás preguntarte de que bendición te hablo, si al fin y al cabo, yo no logre cambiar?.
La Bendición mas grande que tengo es tener confianza en Dios y saber que sus tiempos no son mis tiempos, y que lo que yo deseo, no siempre es lo que mas conviene y el saber que allí estar mi Padre para evitarme todo mal y darme finalmente el mejor trabajo.
Descanso ahora en Cristo, ya no desespero porque él esta cuidándome y esperando el momento justo para ese cambio que tanto anhelo.
Mas allá de que el enemigo pudo engañarme un poco, no pudo lograr que me alejara de Cristo, no logro cambiar el amor que siento por Dios, porque en el momento mas difícil, donde hay que resistirle y vencerle, no estuve sola, el espíritu santo me despertó de ese engaño. Porque yo tengo dueño, tengo pastor y nada ni nadie puede alejarme de Él.
Madurar en Jesús no es fácil, pero gracias a Dios por esas pruebas!, porque me entrenan para vivir confiada siempre en sus promesas.
Así como la impaciencia puede desbordarte, hay muchas otras cosas que pueden hacerlo, así que, busca a Dios, satisface la necesidad de tu alma, Jesucristo, es nuestro gran ayudador y nadie como Él.
Busca una Iglesia donde se predique a Cristo y La Biblia, "La Palabra de Dios".
¡Hasta la próxima semana! ¡Dios te bendiga!
Vergara Vanesa.
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