Ricardo "Ricky" Martínez, padre del actor Mariano Martínez y detenido por el caso, reconoció anoche ante el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez, que conocía a Sebastián Forza, otra de las víctimas del triple crimen, aunque negó haberle vendido efedrina para la elaboración de drogas sintéticas.
Tras su testimonio, fue trasladado a la cárcel de Ezeiza donde continuará detenido.
En su declaración indagatoria, que se extendió por siete horas, Martínez también reconoció que conocía al detenido como "gerente" del laboratorio de éxtasis de Ingeniero Maschwitz, Marcelo Tarzia, y que éste le había presentado a Jesús Martínez Espinoza, detenido en Paraguay y sindicado jefe de la banda de narcos mexicanos.
El actor llegó hasta el juazgado de la calle 25 de Mayo para acompañar la declaración de su padre, que había sido trasladado en un celular del Servicio Penitenciario desde la cárcel federal de Ezeiza.
Tanto la indagatoria -que se esperaba para el próximo lunes- como el cambio de abogados fue una novedad para los medios de prensa que, un rato después, se enteraron de la orden de captura contra el policía y empresario farmacéutico José Luis Salerno, ex socio del asesinado Damián Ferrón.
Martínez, detenido hace una semana cerca de un cibercafé del centro porteño, no había podido -hasta ayer- prestar declaración porque sufrió una descompensación de salud que obligó a suspender el trámite.
Durante el mediodía de ayer Martínez fue llevado desde su lugar de detención hasta el juzgado para hablar ante Faggionato Márquez. Según trascendió, Mariano Martínez se acercó a acompañar a su padre y habría informado al juzgado sobre la nueva defensa.
El lunes pasado, el actor rompió el silencio para respaldar públicamente a su padre: "Creo en mi papá hasta que la Justicia me demuestre lo contrario", dijo, y pidió que "no se digan mentiras".
"Ricky" Martínez fue señalado por un testigo como supuesto proveedor de la efedrina a la presunta banda de Martínez Espinoza y de tener vinculación con Forza, Ferrón y Leopoldo Bina, los empresarios asesinados hace más de dos meses.
Ordenaron la detención de Salerno
Desde un primer momento el nombre de José Luis Salerno estuvo rodeado de misterio y se lo vinculó al caso del triple crimen de General Rodríguez. La versión era que sabía mucho sobre el negocio que terminó en esa tragedia. Ayer, el juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez, ordenó su detención.
Salerno, de 42 años, es un ex policía bonaerense que cumplió parte de su carrera en General Rodríguez. Es además dueño de la farmacia Fharmaz Group; ex socio de Ferrón -una de las víctimas del triple crimen- y su amigo desde que tenía 15 años.
El abogado de Salerno, Herman Schumacher, advirtió ayer que aún no fue notificado de ninguna orden de captura contra su cliente, pero aseguró que se va a "ajustar a derecho porque es inocente de cualquier delito".
La querella de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez asegura que el hombre sabe mucho más de lo que contó hasta ahora. Un testigo lo ubica en reuniones importantes y afirma que tiene detalles de los negocios de los medicamentos y de la efedrina.
Además, es el hombre que -según declaró un médico en el expediente- vio cuando Sebastián Forza, víctima del triple crimen junto con Damián Ferrón y Leopoldo Bina, intentó quedarse con el negocio de la efedrina de un mexicano.



