A medida que pasaron los años, aquellos que sostuvimos una causa, que reclamamos, peleamos y renegamos, que sentimos el dolor y bronca por hechos como el asesinato de Josè Luis CABEZAS allá por 1997, ahora nos vemos tanto o más afectados por el accionar de algunos jueces, y hace brotar nuevamente aquel sentimiento, y hasta pensar que debemos retomar aquel reclamo a partir de la "impunidad" con que actúa la justicia argentina.
Suena extraño y hasta contradictorio leer esto. Pero no hay nada más lejos que esa verdad. Mientras la Presidente de los Argentinos pedía desde un escenario en Pilar que no se baje la edad de imputabilidad, ya que, según dijo, los jueces tienen los elementos para disminuir o directamente no otorgar las excarcelaciones como hoy lo hacen, en ese mismo momento y como si fuera en respuesta a sus palabras, la Cámara de Dolores, otorgaba a un DELINCUENTE la LIBERTAD CONDICIONAL, a pesar de su condena a PRISIÒN PERPETUA por ser encontrado penalmente responsable como instigador del asesinato de nuestro colega José Luis CABEZAS.
Pero esto no es todo. Gregorio Ríos, a él me refiero, se encontraba con prisión domiciliaria desde fines de 2006, tras pasar algo más de 6 años (nada más) en la cárcel. Todos esos beneficios gracias a los genios que impulsaron el famoso 2x1 que estaba vigente al momento de cometido el crimen contra el fotógrafo, en enero de 1997.
Pero Ríos, condenado a Perpetua por la Cámara de Apelaciones de Dolores (como casi todos sus cómplices), en noviembre de 2003 se vio beneficiado por el Tribunal de Casación Bonaerense que le rebajó la pena a 27 años de cárcel, lo que, eventualmente, le permitió acceder al beneficio de la prisión domiciliaria y años después, la condena volvió a ser modificada a prisión perpetua por la Corte bonaerense, pero alguno olvido el significado de prisión perpetua.
José Luis Cabezas fue asesinado en la madrugada del 25 de enero de 1997 en la localidad de Pinamar. Desde ese momento se hizo amigo de casi todos. Fue el eje de la lucha contra la impunidad desde el incansable reclamo de JUSTICIA por parte de toda la sociedad, y por lo cual los delincuentes Ríos, Prellezo, Retana, Auge, Luna, Braga, González, Camaratta, fueron a dar a la cárcel en 2001, y liberados a medida que pasaron los años como si nada y en completo silencio.
José Luis salía de una fiesta en la casa del empresario Oscar Andreani en Pinamar, y fue secuestrado por esta banda, golpeado, luego lo introdujeron en un auto para llevarlo a un camino vecinal de la localidad de General Madariaga, a una cava. Allí lo esposaron, le dieron dos tiros en la cabeza y le prendieron fuego al vehículo. Parece poca la condena cumplida ante fallo judicial. O los equivocados somos los otros…?
Pero ya no es José Luis CABEZAS. Ahora José Luis viene con tantos que lo acompañan…!!
Con todos ellos que fueron y son víctimas de la impunidad, o de las decisiones de esos jueces que liberan delincuentes impunemente y así los dejan volver a robar, secuestrar, y a matar.
¿Y ahora nos debemos cuidar de la justicia también…? ¿Alguien se hará cargo de esto…?
¿Se enojarán nuevamente y avanzarán contra quiénes sólo pretendemos que nos defiendan, y que sea todo como debe ser…? ¿Contra los que opinamos…? ¿O acaso el equivocado es el mensajero como pretenden muchos hacer creer…?
¿Será tiempo de levantar nuevamente la voz…? ¿Será cuestión de volver a aquellas marchas reclamando justicia, o definitivamente se darán cuenta lo que sucede y pondrán lo que la sociedad reclama que pongan sobre los lustrados escritorios en que trabajan…?
Por lo pronto, retomo aquella frase tan repetida durante tantos años y que también recorriera las calles de Campana, con el agregado de su momento que decía… NO SE OLVIDEN DE CABEZAS…. NO SE OLVIDEN DE LA JUSTICIA.



