El ex convicto le efectuó varios disparos a quemarropa -pero se trabó el proyectil en el cañón- al efectivo, quien estaba con sus pequeños hijos
Un delincuente murió anoche al intentar asaltar a un oficial de la policía bonaerense, en la zona de Candido Cabrera y Almirante Brown.
El hecho se produjo pasadas las 21.30, cuando un delincuente armado interceptó a un hombre que circulaba por la mencionada zona en un Peugeot 307 color negro. El delincuente luego de amenazarlo con el arma tomó la llave del auto y cuando se disponía a subirse al vehículo, en el que además del conductor iban sus dos pequeños hijos, advirtió que el asiento del acompañante había un arma de fuego -la pistola reglamentaria del efectivo. Según explicaron fuentes del hecho en ese momento el delincuente, grito "te mato" y gatilló al menos tres veces su arma, pero la bala no salió. El efectivo policial hizo bajar a sus hijos del auto y tomó su arma, y al ver que el delincuente seguía gatillando su revolver calibre 32 comenzó a dispararle, efectuando al menos cinco disparos que impactaron en el cuerpo del asaltante.
En ese momento, el delincuente soltó su arma y trato de escapar corriendo, pero luego de hacer unos 100 metros cayó mal herido. Vecinos del lugar dieron aviso a los bomberos que de inmediato se presentaron en el lugar y asistieron al malviviente, procediendo a su traslado al hospital local, a donde ingresó ya sin vida.
En el lugar del hecho, rápidamente se presentó personal de la comisaría local, de la Distrital y hasta el Jefe de la Departamental Zárate-Campana, el comisionado Mario Caballero. También se presentó en el lugar del hecho el fiscal Daniel Maraboti, a cargo de la UFI Nº 2, quien dispuso las correspondientes pericias, y caratuló el hecho como homicidio en ocasión de robo.
Al tratarse de un hecho en defensa propia el efectivo no fue demorado.
La victima fue identificada como Roque Matias Villarreal, de 20 años, domiciliado en la calle Mosconi 1182, y tenía antecedentes penales, era un ex recluso.
Las primeras pericias, establecieron que un proyectil se trabó en el cañón del arma, por eso no salió el disparo.
Peritos de policía ciéntifica realizando las pericias en el auto de la víctima.
El arma quedó tirado en medio de la calle, en un charco de sangre.



