Los detenidos sostienen que les sustrajeron 93 mil dólares, relojes, perfumes importados, cadenas de oro, zapatos, chaquetas de cuero y afeitadoras
La muerte de Luis Marcelo Tarzia, el gerente local del grupo de mexicanos procesados por el presunto tráfico de efedrina, desató una guerra de acusaciones cruzadas entre el juez federal de Zárate-Campana que lleva adelante la causa y los supuestos integrantes del grupo, liderado por Jesús Martínez Espinoza.
Los detenidos denunciaron penalmente a Federico Faggionatto Márquez y a los efectivos de la Delegación Departamental Tráfico de Drogas y del Grupo Halcón por el robo de 93.000 dólares, alhajas, relojes, indumentarias y otras pertenencias que se encontraban en poder de los denunciantes al momento de efectuarse el allanamiento en la quinta de Ingeniero Maschwitz donde funcionaba el laboratorio de drogas sintéticas allanado el 17 de julio de 2007.
El juez se defendió: "Se trata de otra campaña sucia en mi contra motorizada por aquellos que pretenden alejarme de la causa para que no continúe investigando". Sobre los bienes presuntamente sustraídos a los detenidos, Faggionatto Márquez desligó responsabilidades al afirmar que "el Grupo Halcón llegó primero al lugar del allanamiento; habría que preguntarles a ellos porque nosotros no tocamos nada". Y agregó: "La difusión de este tipo de denuncias termina por hacerles el juego a los narcotraficantes que se beneficiarían con mi apartamiento de la causa".
El abogado Francisco Chiarelli, defensor de todos los mexicanos detenidos, dijo que su defensa "nunca interpuso palos en la rueda de esta investigación, pero esta muerte injusta e innecesaria marcó un límite que no podemos permitir que pase inadvertido".
Las diez denuncias por sustracción de bienes fueron presentadas el 23 de diciembre en la Fiscalía de Campana y llevan la firma de Tarzia, Martínez Espinoza, Rubén Rodríguez Cano, Eduardo Daniel Rocha Mendoza, Jorge Alejandro Gerónimo Lira, Miguel Ángel Sierra Chávez, Salvador Barrera Valdez, Rodrigo Lozano Rodríguez, Luis Aurelio Rocha Mendoza y José Luis Alejandro Velasco Colón, todos ellos detenidos en la causa que investiga la ruta de la efedrina. Los hechos denunciados remiten a lo ocurrido el 17 de julio pasado, cuando se hizo el allanamiento ordenado por Faggionatto Márquez en la propiedad ubicada en la calle Güemes y Las Retamas, de Ingeniero Maschwitz. Luego de mencionar a cada uno de los integrantes de Tráfico de Drogas, encabezado por el comisario Honorio Rodríguez, y a los del Grupo Halcón de la policía bonaerense que participaron de la diligencia, cada denunciante enumera los objetos y dinero que les pertenecerían y que supuestamente estaban en la finca cuando fue allanada. "Ninguno de estos elementos aparece en el acta, ni en la casa, ni les fue entregado a sus propietarios, por lo cual resulta sumamente probable que hayan sido sustraídos por algún funcionario judicial o efectivo de fuerzas de seguridad", dice la denuncia. Entre los bienes que "desaparecieron" figuran 93 mil dólares; relojes de diversas marcas y modelos; artículos de uso personal como afeitadoras y recortadoras; diversas prendas de vestir de marca y calidad como zapatos, sacos de cuero y camperas; cadenas y medallas de oro; lentes, perfumes y otros artículos de marroquinería como llaveros y billeteras, además de perfumes importados.
Además, con fecha 29 de diciembre, Martínez Espinoza presentó una recusación al magistrado en cuyo escrito relata que, "en oportunidad de recibir indagatoria a Tarzia, le espetó sin rodeos: ´Contra el mexicano voy a seguir hasta las últimas consecuencias; si usted lo apoya, está muerto, pero si me ayuda a hundirlo, podemos manejar su libertad´". Según el abogado Chiarelli, la negativa de su defendido a aceptar está oferta "le costó la vida, ya que Tarzia tenía la salud muy deteriorada y el juez no atendió los reiterados reclamos que realizamos por escrito para que se lo atendiera debidamente".



