Buenos Aires, (NA)- Mauricio Macri, Felipe Solá y Francisco De Narváez acordaron ayer seguir en el mismo barco hacia las elecciones del 28 de junio en la Capital Federal y Buenos Aires, luego de que diferencias de arrastre hicieran eclosión el fin de semana y pusieran en riesgo la unidad del frente.
Durante cuatro horas y media en las oficinas de Francisco De Narváez en Las Cañitas, una zona del barrio porteño de Palermo. Torello, Solá y De Narváez se pasaron facturas y hablaron de las candidaturas en ambos distritos, una de las cuestiones más sensibles para las tres partes.
"Fue una muy buena reunión. Hablamos de todos los temas importantes y no tan importantes y nos pusimos de acuerdo 90 por ciento. Así que de ese modo quedó zanjada cualquier especulación de ruptura", aseguró Torello en diálogo con Noticias Argentinas.
En ese sentido, sostuvo que el macrismo pondrá "un tercio de los candidatos en la lista bonaerense", un reclamo que hizo el PRO a sus socios y que al menos no fue respetado por en los primeros tres lugares de la nómina, ocupados por ambos referentes y por la dirigente peronista Claudia Rucci.



