La obra más importante del país, Atucha 2, se encuentra desde ayer totalmente paralizada. El detonante ha sido la huelga que 800 trabajadores de Electroingeniería (la principal empresa del obrador y dueña además de Vialco) vienen realizando en reclamo de un aumento salarial del 25 % y otras reivindicaciones.
La asamblea del martes resolvió redoblar la apuesta y concentrarse en la puerta del obrador ayer, antes del ingreso del resto.
La respuesta de las patronales (son más de 20 empresas) -de la cual no son ajenos los funcionarios de NA-SA, que gestiona la obra- fue decretar lock-out al ordenar ayer que todas las empresas menos Electro ingresen una hora más tarde.
Al tomar conocimiento de que el piquete obrero en el portón era fortísimo, ordenaron que los micros no pasen de Lima (a 8 km de la obra) y regresen a sus hogares. El propósito fue impedir que el resto de los 5000 obreros de la construcción de Atucha se unan en una medida en común, en reclamo del 25 % de aumento y el cese de los despidos, que ya suman centenares y a dos semanas del cese de 200 en la empresa Dycasa.



