Es para mi una gran alegría anunciarles que se volverán a cantar las Primeras Visperas del domingo, en la Catedral, todos los sábados a las 18:30
Recuerdo que fue allá por 1983 cuando se implementó por vez primera en la Catedral el canto de las Vísperas, para lo cual participé activamente. Fue por la iniciativa de nuestro primer Obispo, Mons. Alfredo Espósito, bajo la cura de almas de Mons. Luis "Pirulo" Fabris y su inseparable vicario, el P. Atilio Rosatte. Ya algunos jóvenes del "Grupo misionero" del P. Atilio solía reunirse a rezar las Vísperas o alguna otra hora del Oficio divino. Y entonces surgió la idea, dado el rango de nuestro templo, cátedra del Obispo, de que, al menos una vez a la semana se cantarán las Vísperas, con la participación de todo el pueblo. Se eligieron las Primeras Visperas del domingo, o sea, el sábado por la tarde, antes de la misa vespertina.
La juventud de aquellos años me llevaba a idearme metas para cuyo cumplimiento hacían falta prácticamente audacias, por ejemplo, que todo el oficio de Vísperas fuera cantado, de punta a punta, como en los monasterios, o como en esas catedrales antiguas y señoriales de Europa. Fue, por tanto, un trabajo arduo, tanto mío como especialmente de "las chicas" del Coro, que debieron estudiar mucha música nueva, estilos de canto no muy conocidos y abordar toda una práctica ritual nueva.
¿Y qué son las Vísperas?
En menudo problema me veo cuando mis alumnos de Historia de la Música me preguntan: "¿Qué es el Oficio divino? ¿Qué son las Vísperas?" Y el problema es este: uno debe responder que se trata de "la oración oficial, la oración pública y litúrgica de la Iglesia, que es celebrada diariamente, día y noche en todo el mundo", y entonces inmediatamente viene la segunda inevitable pregunta: "¿Y donde pasa eso? Yo nunca ví nada de eso que los libros o Ud. nos relatan". Es que, por vicisitudes históricas, antiguas y recientes, el Oficio divino ha pasado a ser algo sólo de curas y monjes, de recitación individual en el primer caso, y comunitario y coral en el segundo.
Definamos entonces un poco qué es el "Oficio divino", ahora llamado "Liturgia de las Horas: Desde los tiempos primitivos, los cristianos, además de celebrar los misterios de la salvación en la Mesa eucarística, en la fracción del pan (que hoy llamamos Santa Misa o Sagrada Eucaristía) santificaban los principales momentos del día con la oración: la mañana, la mitad del día, el atardecer, etc. Luego del transcurso de los siglos, las Horas Litúrgicas quedaron establecidas, hasta hoy día, de este modo:
+ Antes de la salida del sol (las Vigilias),
+ Al amanecer (Laudes)
+ A media mañana, mediodía y media tarde (Tercia, Sexta, Nona)
+ Al atardecer (Vísperas)
+ Antes del descanso nocturno (Completas)
Cuando los cristianos se reunían a celebrar estas "Horas" del día, seguían en un principio, el modo de celebrar a Dios del pueblo judío: el canto de los salmos. Ya lo recomendaba el Apóstol san Pablo: "Cuando se reúnan, canten a Dios con gratitud, salmos, himnos y cánticos inspirados" (Efesios, 5,18-20)
Esta costumbre se ha conservado maravillosamente hasta el día de hoy, con los lógicos agregados de otros elementos a través de los tiempos, pero no muchos: lecturas, versículos, preces; pero no observa la misma generalización que la santa Misa: mientras que en todas las parroquias se celebran una o varias misas diariamente, es rarísimo encontrar sitios donde se celebre la Liturgia de las Horas.
Salvo en las comunidades de monjes, que celebran expresamente, todas las horas canónicas, en muchas catedrales se suelen celebrar las Visperas, dominicalmente, o aún diariamente, debido a que es la hora en que el pueblo puede reunirse más fácilmente en la iglesia para cantarlas.
Durante muchos siglos, las Visperas fueron, por así decirlo, "la Reina de la tarde del domingo". En efecto, los cristianos asistían por la mañana del domingo a la Santa Misa, y por la tarde a las Vísperas. Tal vez el regreso al culto divino del horario vespertino para la santa misa (recordemos que desde sólo hay misas vespertinas desde hace unos 40 años hasta el momento, antes de eso sólo eran matutinas) haya sido un golpe de mala suerte para el canto de las Vísperas. Igualmente sería necesario un estudio exhaustivo para verificar cuánto se celebraban las Visperas aquí, en nuestra tierra, hace cincuenta o cien años…
La traducción de los textos litúrgicos a las lenguas vernáculas ha querido ser un gran impulso para que en la Liturgia de las Horas participe todo el pueblo fiel. Sin embargo, como en tantos otros ámbitos de la liturgia, los augurios posconciliares quedaron en eso, pues la realidad no ha cambiado demasiado: el pueblo fiel desconoce, en gran medida, la Liturgia de las Horas, y en las Iglesias, ni siquiera en las principales, se suele celebrar el Oficio de Vísperas.
Nuestro Párroco, el P. Hugo, ha escrito, en un trabajo de investigación titulado: "La Liturgia de las Horas, un intento de concretización pastoral" y presentado cuando estaba próximo a finalizar sus estudios eclesiásticos, al respecto: "Creo que hemos estudiado bastante desde distintos aspectos la Liturgia de las Horas. También hacemos de ella, o así lo deseamos e intentamos, una realidad vital y existencial en nuestro camino espiritual y de seguimiento de Cristo…" "Pero, me parece que muchos fieles laicos de nuestras comunidades se pierden la riqueza de esta acción litúrgica por falta de conocimiento o de formación. Muchos de ellos ignoran que la "Liturgia de las Horas" está llamada a ser oración de todo el Pueblo de Dios (CIC 1175) en la cual Cristo mismo "sigue ejerciendo su función sacerdotal a través de su Iglesia" (SC 84)
Efectivamente, cuando uno reza solo, mi oración es privada. En cambio, cuando rezo esos formularios de salmos, himnos y cánticos inspirados que mencionaba el Apóstol, realmente me uno a la voz de la Iglesia, y por eso mi oración es pública. Este estado público se verifica aún más palpablemente aún cuando me reúno con mis hermanos en la iglesia para cantar las divinas alabanzas.
Hago votos para que esta renovada costumbre de cantar las Primeras Vísperas del Domingo, todas las tardes de los Sábados a las 18.30 sea de gran provecho espiritual para nuestra comunidad de Santa Florentina.
Omar Moreno
Maestro de Coro
Catedral Santa Florentina
omar_a_moreno@hotmail.com



