En plena madrugada del 9 de julio, dos delincuentes (un hombre y una mujer, ambos jóvenes) intentaron ingresar al comercio de calzados "Donatella" , ubicado en 9 de Julio al 700, pero no tuvieron en cuenta que estaban siendo observados por los visualizadores de turno, dispuestos en el Centro Integral de Monitoreo Público Urbano (C.I.Mo.P.U).
Durante varios minutos, los malvivientes deambulaban por el lugar en actitud sospechosa, seguidos de cerca por la camara colocada en el campanario de la Catedral.
Mientras la mujer, quien aparentaba estar embarazada, quedó haciendo de "campana" en una esquina, el hombre sacó de entre sus ropas una barreta, e intentó abrir la persiana del local de zapatos.
Pero una de las unidades del CI.Mo.PU ya estaba en camino. Al acercarse, la mujer le avisa a su compañero de la situación, dejando éste las herramientas tiradas y huyendo en medio de la noche.
El móvil del CI.Mo.PU los siguió a los ladrones varias cuadras pero finalmente los perdió, sin que la policía pudiera dar con ellos.



