El obispo de Zárate-Campana, Mons. Oscar D. Sarlinga, hizo una primera presentación de la encíclica «caritas in veritate» a traves de un mensaje en el «infodiocesis digital» y manifesto que "con alegría recibimos la encíclica social del Santo Padre Benedicto XVI"
Al mismo tiempo, y antes de esbozar los trazos fundamentales de la encíclica, manifestó el Obispo que el Santo Padre expresó en la encíclica un tema fundamental que sacerdotes y fieles de la diócesis han reflexionado en distintos momentos, y que fue plasmado en el nuevo PLAN PASTORAL DIOCESANO: "(…) hay también una urgente necesidad moral de una renovada solidaridad"(1).
Acto seguido, Mons. Oscar Sarlinga pidió que comience a «presentarse de modo orgánico la encíclica, a la que llamó "un hito en la reflexión humana, social, antropológica y espiritual" y solicitó que se pongan los medios para implementar su estudio en los Decanatos, la Delegación de Catequesis, la Delegación de Pastoral Social, el Grupo de Justicia y Paz, las Escuelas, Colegios, Universidades, y en las distintas asociaciones intermedias, para lo cual, añadió, "(...) es recomendable que pongamos todo nuestra imaginación y esfuerzo para que este mensaje, que , llegue a la mayor cantidad posible de personas, y que se procure poner en práctica su enseñaza con todos los medios posibles, incluso los medios de comunicación, razón para lo cual comenzaremos con su presentación en las radios del Obispado y en distintos canales de TV que se encuentran en la jurisdicción de la diócesis y que han ofrecido un espacio para comentarla"
Con motivo de la nueva encíclica social de S.S. Benedicto XVI, Mons. Oscar Sarlinga nos invita a reflexionar sobre la misma a través de esta edición especial:
A CONTINUACIÓN MONS. OSCAR SARLINGA COMENZÓ A PONER DE RELIEVE LOS TRAZOS FUNDAMENTALES DE LA ENCÍCLICA "CARITAS IN VERITATE" DE S.S. BENEDICTO XVI
LA ENCÍCLICA
La encíclica Caritas in veritate fechada el día 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, está en continuidad con todo el cuerpo de la doctrina social anterior, especialmente del Papa Pablo VI y de Juan Pablo II. De ahí que recuerde los grandes principios del bien común, de la solidaridad, de la subsidiariedad y del desarrollo de todo el hombre y de todos los hombres. Pero, a la vez, supone un avance al bordar cuestiones nuevas en la situación actual, en especial a la luz de un pensamiento que expresa en la conclusión: Benedicto XVI reclama la necesidad de Dios en la vida pública, porque "sin Dios el hombre no sabe dónde ir ni tampoco logra entender quién es". "El humanismo que excluye a Dios es un humanismo inhumano". Sobre la idea recogida en el título del documento, ‘Caritas in veritate’, el Santo Padre explica que "se puede reconocer a la caridad como expresión auténtica de humanidad y como elemento de importancia fundamental en las relaciones humanas, también las de carácter público. Sólo en la verdad resplandece la caridad y puede ser vivida auténticamente. La verdad es luz que da sentido y valor a la caridad".
TRAZOS FUNDAMENTALES
De hecho y de derecho, sólo con la caridad, iluminada por la luz de la razón y de la fe, es posible conseguir objetivos de desarrollo con un carácter más humano y humanizador(2). Benedicto XVI concluye recordando que la clave de un verdadero progreso está en el humanismo cristiano: "Por tanto, la fuerza más poderosa al servicio del desarrollo es un humanismo cristiano, que vivifique la caridad y que se deje guiar por la verdad, acogiendo una y otra como un don permanente de Dios. La disponibilidad para con Dios provoca la disponibilidad para con los hermanos y una vida entendida como una tarea solidaria y gozosa. Al contrario, la cerrazón ideológica a Dios y el indiferentismo ateo, que olvida al Creador y corre el peligro de olvidar también los valores humanos, se presentan hoy como uno de los mayores obstáculos para el desarrollo".
"En la encíclica, nuestro Papa analiza con claridad y rigor los nuevos problemas de nuestro mundo, especialmente la crisis económica y el tema de la globalización", dijo Mons. Sarlinga.
La Encíclica, continuó, "profundiza la reflexión eclesial sobre cuestiones sociales de gran interés para la humanidad de nuestro siglo, teniendo en cuenta, de modo especial, lo que escribió Pablo VI en 1967 en la "Populorum progressio".
En el capítulo dedicado al desarrollo humano en nuestro tiempo, el Papa invoca una nueva del humanismo cristiano frente a algunas distorsiones; trata sobre el fenómeno de las migraciones frecuentemente provocado y no gestionado adecuadamente; la explotación sin reglas de los recursos de la tierra. Asimismo profundiza en la cuestión compleja de la globalización o interdependencia planetaria, que no es sólo un tema económico, sino también cultural, y en la que debemos actuar con criterios de caridad y verdad para construir la civilización del amor, orientada por la relacionalidad, comunión y participación.
"Con aguda lógica y ágil pluma son tratados temáticamente la relación entre fraternidad, Estado y sociedad civil" menciona Mons. Sarlinga, agregando que, según el Papa, acerca de los derechos y deberes humanos, los gobiernos y organismos internacionales no pueden olvidar "la objetividad e indisponibilidad", razón por la cual la economía tiene necesidad de la ética para su correcto funcionamiento. Mencionó también la importancia que en la encíclica se da a la educación, la bioética y la paz de los pueblos. Frente al laicismo y al fundamentalismo, dos patologías de nuestro tiempo, el Papa defiende el valor de la religión y la contribución de los cristianos desde su fe al bien común.
la memoria del gran Pontífice Pablo VI, retomando sus enseñanzas sobre el desarrollo CRISIS GLOBAL
"Sin verdad, sin confianza y amor por lo verdadero, no hay conciencia y responsabilidad social, y la actuación social se deja a merced de intereses privados y de lógicas de poder, con efectos disgregadores sobre la sociedad, tanto más en una sociedad en vías de globalización, en momentos difíciles como los actuales", explica el Papa.
El Obispo añadió que una clave de interpretación de la encíclica es la referencia de Benedicto XVI a los grandes principios indispensables para construir el desarrollo humano en los próximos años, entre los que destaca, en primer lugar, la atención a la vida del hombre, núcleo de todo progreso auténtico; el respeto del derecho a la libertad religiosa; (...) el rechazo de una visión prometeica del ser humano, que lo considere artífice absoluto del propio destino". La apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo.(4).
Mencionó luego Mons. Oscar Sarlinga otros temas, que consideró "basales" de la enseñanza de Benedicto XVI, y que son fundamentales para un verdadero desarrollo de la humanidad:
EL RESPETO A LA VIDA, BASE DEL AUTÉNTICO DESARROLLO
Benedicto XVI recuerda que la apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo, ya que "la acogida de la vida forja las energías morales y capacita para la ayuda recíproca". "Uno de los aspectos más destacados del desarrollo actual es la importancia del tema del respeto a la vida, que en modo alguno puede separarse de las cuestiones relacionadas con el desarrollo de los pueblos".
Los países más desarrollados están difundiendo "una mentalidad antinatalista, que muchas veces se trata de transmitir también a otros estados como si fuera un progreso cultural". Sin embargo, el Santo Padre desmonta el mito de la superpoblación como obstáculo para el progreso y recuerda a apertura moralmente responsable a la vida es una riqueza social y económica, ya que grandes naciones han podido salir de la miseria gracias también al gran número y a la capacidad de sus habitantes: "No es correcto considerar el aumento de población como la primera causa del subdesarrollo, incluso desde el punto de vista económico: baste pensar, por un lado, en la notable disminución de la mortalidad infantil y al aumento de la edad media que se produce en los países económicamente desarrollados y, por otra, en los signos de crisis que se perciben en la sociedades en las que se constata una preocupante disminución de la natalidad".
LA LIBERTAD RELIGIOSA
También apunta el Papa a "la negación del derecho a la libertad religiosa", como obstáculo al desarrollo. "La violencia frena el desarrollo auténtico e impide la evolución de los pueblos hacia un mayor bienestar socioeconómico y espiritual", argumenta.
LA COLABORACIÓN DE LA FAMILIA HUMANA
En el capítulo sobre ‘La colaboración de la familia humana’, para una verdadera solidaridad internacional, el Papa llama a fomentar un mayor acceso a la educación, "no sólo a la instrucción o a la formación para el trabajo, que son dos causas importantes para el desarrollo, sino a la formación completa de la persona".
(1) BENEDICTO XVI, Enc. Caritas in veritate, 49.
(2) Cf BENEDICTO XVI, Enc. Caritas in veritate, 9.
(3) BENEDICTO XVI, Enc. Caritas in veritate, 8.
(4) BENEDICTO XVI, Enc. Caritas in veritate, 28.
(5) BENEDICTO XVI, Enc. Caritas in veritate, 58.
TRANSMITIDO POR EL SECRETARIADO DE COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL DEL OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA
David Mesa Noack
Secretario de Comunicación Institucional del Obispado
Atención: lunes a viernes, de 9 a 13, Tel 03489 422817- 426606 líneas rotativas, interno 37
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