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» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 19/jul/2009 de La Auténtica Defensa.

Caja de resonancia:
Trazos, discurso y transmisión del psicoanálisis




Nuevamente compartiremos con ustedes las producciones de la "caja de resonancia", un dispositivo creado para que los participantes del Curso de Introducción al Psicoanálisis puedan ir tomando la palabra, y así comentar lo que les resultó mas significativo, o los movió a repreguntarse de la clase escuchada. De esta manera queremos convocar a una caja de resonancia aún más amplia, la de los lectores de este medio.

Ruben Chesini comentando la clase del 14/05/09, dada por Carlos Egaña

Primera parte

Buenas noches a todos. Voy a empezar planteando una cuestión respecto de la resonancia que se me volvió muy significativa a lo largo de los días. Cuando yo me ofrecí a tomar este espacio, a hacer uso de la palabra, noté algo que hasta el momento no había pensado. Y esto tiene que ver justamente con la cuestión del olvido, que creo que es un tema que va a trabajar Carina el día de hoy. La cuestión tiene que ver con la dimensión temporal por el hecho de que la clase de Carlos fue hace un mes, hace un mes que dio la segunda clase que es a la que me voy a referir yo. Ahora, la pregunta que se abrió respecto de la función del olvido teniendo en cuenta esta dimensión temporal, es… ¿qué puedo recordar de la clase?, ¿la gente que recordará de la clase?. Ciertamente, después de pensar algunas cuestiones me di cuenta que para el dispositivo de resonancia, la dimensión del olvido más que ser una cuestión renegatoria es una cuestión fundante.

Y en relación a esto se me ocurrieron tres cosas. En principio digamos que si no hubiera olvido todos recordarían la clase perfectamente. Si fuera posible recordar todo, ¿para qué estar de este lado trayendo esto de nuevo?.

Hay otra cuestión respecto del olvido: si no estuviera la función del olvido en mi, yo no podría estar hablando, porque estaría pensando que no corté el pasto, que no le di de comer al perro, etc etc. Entonces algo del olvido funciona en tanto es justamente lo que nos permite volver al tema, repetirlo de alguna manera, de una forma distinta y que algo nuevo pueda advenir, ¿no? No hay que temerle a la cuestión del olvido, este espacio esta abierto a todos ustedes así que en el momento que quieran subir sepan que es con eso.

Dicho esto, les comento que respecto a la cuestión de las clases de Carlos, yo recorté dos frases que me parecen muy interesantes, con un importante grado de condensación, y las trabajé a las dos, pero por una cuestión de tiempo voy a trabajar la segunda porque la primera se incluye en la segunda. La primera de las frases decía: "El psicoanálisis tiene como función el resguardo de la falta", la segunda frase dice: "El campo del psicoanálisis articula sujeto e inconciente".

Respecto a la primera frase me parece que hace una clara articulación, una mención importante, y yo quiero rescatar esto del resguardo de la falta porque me parece que en la primera clase Carlos trata ciertamente de dar cuenta de lo que es un discurso, específicamente el discurso del psicoanálisis e inmediatamente lo articula a la cuestión del deseo, cosa que me parece que no es casual porque justamente si de algo parte el discurso del psicoanálisis es de un deseo. Él marcaba muy bien que de repente el discurso es ese aparatito con el que se opera y que en definitiva esa operación es la que lo trajo acá, que es con la falta, con la función de la falta (que es el deseo). Si esto no ocurre, si el deseo no esta articulado al discurso, el discurso se desvanece, y de hecho podría ser otro discurso, un discurso universitario, uno más pedagógico, pero en lo que respecta al discurso del psicoanálisis me parece que el resguardo de la falta es muy significativo.

La segunda frase dice: "el campo del psicoanálisis articula sujeto e inconciente". Vemos que está muy bien articulada a la primera frase: si la primera frase esta tratando de dar cuenta de qué es un discurso, más específicamente el discurso del psicoanálisis, la segunda trata de indicarnos cómo funciona y a través de qué elementos opera.

Ya tenemos por un lado el deseo, si no está el deseo se pueden instrumentar ciertos conceptos, hablar de cuestiones de interés teórico pero no seria el discurso del psicoanálisis. La segunda frase trae la cuestión de articular sujeto e inconciente, y ahí tenemos dos términos más que parece que hacen al discurso del psicoanálisis y además, a todo el desarrollo de la clase. Carlos trae el acto fallido y da ejemplos, destinados a dar razón de la función significante, que seria el cuarto de los términos fundamentales para armar el discurso del psicoanálisis…. para que no sea otra cosa.

Ahora, con esos cuatro elementos uno dice, bueno, ¿qué hacemos?, hasta acá esto es una cuestión más bien descriptiva, hasta ahí llegamos, digamos. Pero de repente leyendo los apuntes, aparecen 3 cuestiones muy significativas a las cuales no les pude dar, en principio, una ubicación en la clase de Carlos. Tenían que ver con el método de la hipnosis, la catarsis y la asociación libre, temas sobre los que no sabía demasiado, y me ocurrió leer algunas cosas que me resultaron realmente interesantes.

Lo que yo voy a proponer es tomar los 3 métodos y ver en qué medida se articulan con el discurso del psicoanálisis. Los 3 métodos tienen cierta cuestión cronológica, primero esta el método de la hipnosis, después el método catártico y, posteriormente, deviene la asociación libre. Yo creo que siguiendo estos métodos, que se ajustan perfectamente a lo que Freud considera la praxis y la teoría, podemos ver como se va estructurando este discurso y como opera.

Respecto a la hipnosis, resulta que Freud en un momento usó ese método de una forma bastante somática y sugestiva que consistía, por ejemplo, en adormecer a la persona, y convencerla… por ejemplo, hay un historial en donde cuenta que una de las pacientes tenia su brazo izquierdo adormecido o inmóvil, entonces la adormecía y empezaba a hacerle masajes en el brazo izquierdo y esbozaba…"usted ahí no tiene nada, no le duele", algo muy raro, casi "tusanesco" pero que efectivamente procuraba sus efectos…

Claro que esto puede fallar, ¿y por qué puede fallar?, porque el éxito de la hipnosis estaba dado en que cuanto mejor era la hipnosis mas se excluía la cuestión del sujeto, o sea, cuanto mas fuera de escena estaba, cuanto más dormido mejor, entonces lo que pasaba era que después el paciente se despertaba y no entendía nada, había un corrimiento de escena por el cual no podía dar cuenta de lo que había pasado.

Con estas coordenadas a mi me gustaría tomar los elementos que marqué como formando parte del discurso, por ejemplo el significante. ¿Que del significante podemos ver acá, en la hipnosis?, creo que prácticamente nada, no hay nada parecido a una interpretación, a un doble sentido, incluso esto es llamativamente somático, orgánico, quizás en relación al legado de Charcot. Entonces del significante no aparece nada. Respecto del sujeto tampoco, al contrario, dijimos que esta como corrido de la escena, del acontecer. Y respecto al inconciente, hay algo interesante a pensar, y es que uno puede decir: "la persona está inconciente"… Esto nos viene bien para establecer una diferencia importante: una cosa es lo inconciente freudiano, lo inconciente del psicoanálisis y otra cosa es que la persona esté inconciente. Digamos que si al hospital llega alguien y se desmaya no le van a pedir que asocie libremente… mejor llamar a una ambulancia, o hacer otra cosa!. Entonces yo no veo los tres términos. Sí está presente el deseo de Freud, por suerte, por eso pasamos al segundo método que es el método catártico.

El método catártico recupera cierta cuestión de la persona, se da cita a la sesión, la persona está en vigilia, está despierta y se la interroga respecto de la etiología de los síntomas que le producen sufrimiento. En ese entonces se apelaba a una etiología totalmente traumática, donde había una temprana escena de seducción con la cual a la histérica se le armaba todo el despelote. ¿Qué hacía Freud con esta situación? Y… había como una cuestión mas bien interrogatoria donde la paciente tenía que confesar para que eso decante, que eso pueda ser tramitado, "descargado" en palabras. Vuelvo entonces a la pregunta: ¿qué del significante hay?. Yo creo que en tanto se apunta a la cuestión del trauma, a la confesión, no hay posibilidad a una lectura por fuera de eso, a una alusión al trauma, a algo que podría ser más del orden del significante.

En relación al sujeto pasa algo parecido a lo que nos encontrábamos con respecto al estar inconciente y lo inconciente. ¿Qué sujeto hay? Sí, está la persona despierta, pero la persona no es el sujeto, me parece que el sujeto no está tomado, se llama a la persona a interrogarla pero no hay una cuestión que se acomode a lo que es el sujeto del inconciente todavía.

(Continuará)

trazos_psicoanalisis@yahoo.com.ar


 
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