Un joven de tan sólo 17 años, se suicidó en horas de la tarde de ayer, en su casa del barrio Romano, disparándose un tiro en la cabeza, con un revolver calibre 22 marca Bagual que había en su casa.
El adolescente dejó una nota a su familia explicando los motivos de su drástica decisión. Según trascendió, en el manuscrito había señalado problemas con alguna adicción, lo cual lo sumergió en una depresión que finalmente lo llevó a quitarse la vida. En la nota, pidió perdón y se despidió de sus seres queridos.
En el lugar trabajó personal de policía científica, oficiales de la comisaría local, y el instructor judicial de la UFI Nº2 a cargo del Dr. Daniel Marabotti.



