Una mujer italiana que desde hace cuatro años lucha contra una agresiva e incurable enfermedad degenerativa, dejó su silla de ruedas y recuperó la capacidad de caminar tras visitar el santuario mariano de Lourdes a inicios de este mes.
El caso, que ha llamado la atención de la prensa italiana, es protagonizado por Antonia Raco, a quien le diagnosticaron esclerosis lateral amiotrófica, también conocido como el mal de Lou Gerihg, una enfermedad que genera una parálisis muscular progresiva y tiene pronóstico mortal.
Raco ya no podía caminar a causa de la enfermedad pero emprendió un viaje al santuario francés el 5 de agosto pasado. Dice que cuando estaba en una de las piscinas de Lourdes "escuché una voz de aliento y un fuerte dolor en las piernas".
"Desde que regresé he vuelto a caminar, he hecho mis cosas con normalidad e incluso he corrido", declaró a la agencia ANSA desde su hogar en una aldea cercana a la ciudad de Potenza.
Raco aún no usa la palabra "milagro" y prefiere hablar de un "acto de misericordia".
En unos días será examinada por un especialista en el prestigioso hospital Molinette de Turín, donde ha recibido tratamiento desde el año 2006.



