El equipo sigue sin jugar bien y con una preocupante falta de gol.
Nuevamente Villa Dálmine mostró un nivel de juego preocupante en su partido del domingo frente a un débil equipo de El Porvenir, que sin ideas se dedicó más a cometer infracciones fuertes que a jugar al fútbol.
Dalmine llegó a ocho partidos sin ganar -tomando en cuenta los del torneo anterior- y lo más preocupante todavía en este torneo no ha podido marcar goles. Chances claras tuvo el domingo, pero no pudo concretarlas.
Ni el remate del final que le taparon en el último minuto al juvenil debutante Nicolás Orfila, luego de un pelotazo que lanzó Manuel Ledesma a espaldas de los defensores de El Porvenir, pudo darle el triunfo al local.
Tampoco se dieron dos clarísimas situaciones que desperdició Villa Dálmine por "falta de comunicación" entre propios compañeros, en dos jugadas que describen por sí solas la ansiedad que vive hoy el Violeta por llegar a la red rival (el último gol que marcó Villa Dálmine lo convirtió Julio Navarro, en la primera fase del Reducido de la temporada pasada, ante Leandro N. Alem).
La primera fue a los 19 minutos del primer tiempo, cuando Ledesma y Aiello ingresaron solos para cabecear de frente un buen corner ejecutado por Cóceres, pero se molestaron y la pelota salió desviada. Y la segunda ocurrió a los 8 del segundo tiempo: tras una muy buena acción de Ledesma en combinación con Bargas, ambos defensores quedaron mano a mano con el arquero, pero se chocaron al momento de definir y la chance se diluyó sin un remate concreto.
Los tres delanteros que Cataldo decidió incluir desde el arranque de ayer le dieron mayor peso ofensivo al Violeta y ayudaron a disimular la falta de volumen de juego que ha mostrado hasta el momento el equipo. Sin embargo, ni Federico Díaz ni Jorge Ubiría ni Mariano Gorosito tuvieron situaciones concretas, claras, para convertir, aunque supieron generar foules y darle a Villa Dálmine la opción de llegar al gol a través de la pelota parada. Pero tampoco se dio y, así, el Violeta acumula ahora 498 minutos sin convertir goles en partidos oficiales.
Como dato esperanzador, vale destacar que el funcionamiento mejoró con respecto a lo visto en General Rodríguez ante Alem. Esta vez, los mediocampistas, sin brillar, tuvieron mayor participación y movilidad (buen partido de Damián Aiello por derecha), aun cuando Maximiliano Cóceres, estuvo nuevamente lejos de ser el conductor del equipo.
Ahora un Dálmine alicaído irá en busca de sorprender el próximo fin de semana en el Bajo Belgrano cuando visite a Excursionistas.
Para entonces, se esperan los regresos de Alberto Meinecke, Horacio Falcón y Julio Navarro. En ellos están centradas las esperanzas de recuperación del equipo "violeta".
Ubiria fue perdiendo peso ofensivo con el correr de los minutos.
Bargas intenta alcanzar la pelota en una de las llegadas en el segundo tiempo.
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Bargas y Ledesma se chocan en el momento de definir, en una de las llegadas más claras.



