Sr. Director:
Hoy quiero expresar mi gran dolor por lo que está pasando con la juventud es tan doloroso como incomprensible ver chicos tan jóvenes desperdiciando su vida con alcohol y otras cosas que los llevan a delinquir o pelear; pero yo no soy nadie para juzgar, pero si me siento un poco responsable por no hacer más cosas por éstos chicos que día a día necesitan más de nosotros; los padres; que por ignorancia, por falta de información o por no participar en acompañar más a nuestros hijos. Por eso, pido a los padres que no abandonemos a los hijos que trajimos al mundo; y menos cuando ellos más necesitan de nosotros, intentemos hablar con ellos, más allá de nuestras edades y de nuestros problemas. Hagamos el tiempo necesario para enseñarles buenas cosas que vivimos, aunque tal vez suene "antiguo" pero contemos cuando jugabamos a las bolitas, a las escondidas, a remontar barriletes, a las figuritas, a las carreras de bicicleta, a la rayuela, entre tantas otras cosas, que tal vez, suene tonto, pero esas cosas sencillas, nos las enseñaban nuestros padres o abuelos, cosas que fueron acompañadas con valores, como respetar a los mayores. El saludo respetuoso "Hola", "Buen día", "Buenas tardes", esas cosas tan sencillas como efectivas para que nosotros seamos buenas personas, también nos las enseñaron; y es necesario que también las transmitamos a nuestros hijos y nietos.
Hoy estoy convencido que nosotros, tenemos gran parte de la culpa de lo que les pasa a nuestros chicos, y el primer enemigo lo tenemos todos en nuestra casa y que es "la Tele" con películas extranjeras, realitis, o programas de chimentos entre otras cosas. Y el problema de la tele, se puede reflejar cuando nuestro hijo quiere comentarnos algo, y lo hacemos callar porque estamos mirando un programa; y después de ver el programa de televisión (que no tiene nada interesante), le decimos a nuestro hijo que mañana hablamos porque tengo que entrar temprano a trabajar; y así nuestro hijo siente que no tiene nadie que lo escuche. Esa situación, y muchas otras hacemos a nuestros hijos; sin darnos cuenta, y no entendemos que nuestros chicos crecieron y ya se nos pasó todo lo que podríamos haber compartido y todo lo que podríamos haberles enseñado.
Es en ese momento, en que los hijos prefieren contarles sus problemas a sus amigos de la esquina; que no digo que sea malo, pero sabemos que por ahí se empiezan a aprender cosas que nosotros jamás les enseñaríamos; pero que otros sí les pueden enseñar.
Por eso vecino, NO HAGAMOS OÍDOS SORDOS a nuestros hijos, porque cuando sea tarde, va a ser mucho más duro. A los chicos de mi barrio pido perdón, y a los papás que ayudemos a nuestros hijos, sobrinos, primos o vecinos.
Desde ya, muchas gracias por leer estas líneas que sólo quieren expresar el dolor que siento por estos chicos que están perdiendo la vida, y no hacemos nada.
Saludos a todos.
Hugo Martínez "El chiqui"
DNI 18.442.542



