El Gobierno de Daniel Scioli impulsa la educación y el trabajo en las cárceles. Son 24 los que se alfabetizan, mientras que 323 cursan el primario y el secundario dentro de las unidades del Servicio Penitenciario. El resto aprende oficios o completan estudios terciarios y universitarios.
Alrededor de 600 internos alojados en las unidades carcelarias 21 y 41 de Campana reciben educación en todos los niveles desde la alfabetización hasta el universitario. Asimismo, unos 250 se forman en oficios y profesiones en pos de su pronta reinserción en la sociedad.
Así lo reveló un informe del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) que dio cuenta de que 24 presos aprenden a leer y escribir en las unidades carcelarias antes mencionadas, mientras que unos 159 detenidos cursan sus estudios primarios y otros 164 hacen lo propio con el secundario.
En Campana suman 250 las personas que aprenden diferentes oficios y profesionales, al tiempo que 3 internos del SPB se esfuerzan por avanzar en su formación universitaria.
De ese modo, en total suman 600 los procesados y condenados privados de su libertad que forman parte de los programas y planes educativos en marcha en las cárceles bonaerenses.
Datos Provincia
Un 55% de los internos alojados en las 53 unidades carcelarias de la provincia reciben conocimientos que van desde la alfabetización hasta la formación universitaria pasando por el nivel primario y secundario, como también el terciario.
Mientras tanto, la mayoría de dichos presos también trabaja dentro o fuera de las cárceles desarrollando tareas que van desde la limpieza hasta la reparación de computadoras y material informático.
Así lo reveló un informe del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) que dio cuenta de que actualmente 699 internos de diferentes penales están aprendiendo a leer y escribir de la mano de 64 alfabetizadores que son compañeros que fueron capacitados a tal efecto.
Esto fue posible merced a un programa que impulsan conjuntamente el Ministerio de Justicia bonaerense que conduce Ricardo Casal y su par de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación.
"Una de las prioridades de nuestra política penitenciaria apunta a la readaptación social para ir reduciendo los casos de reincidencia y reiterancia. La formación en todos los niveles educativos es uno de los pilares que permitirá la reinserción de estas personas en la sociedad", sostuvo el gobernador Daniel Scioli en relación a la importancia de la instrucción de los detenidos.
El grueso de los presos de la provincia que recibe alguna instrucción se encuentra cursando el primario (3.968 internos) y secundario (3.778 hombres y mujeres privadas de su libertad). Entre ambos niveles educativos suman 7.746 internos tanto de La Plata como del Conurbano y del interior.
El Gobierno bonaerense también pone el acento en la terminalidad: en 2008, unos 482 presos culminaron sus estudios primarios, en tanto que 229 egresaron del secundario.
La formación en una gran variedad de oficios y profesiones constituyen la otra pata del sistema de formación en las cárceles de la provincia. Unos 2.215 detenidos aprenden allí desde panadería y apicultura hasta el oficio de electricista, tapicero o albañil, entre muchos otros.
En lo que respecta al nivel terciario, unos 94 internos del SPB se forman como Analistas en Sistemas, Marketing y en la Instalación y el Mantenimiento de Cómputos. Finalmente, hay 489 presos que cursas sus estudios universitarios distribuidos en nueve casas de altos estudios.
Asimismo, la carrera más elegida es la de Derecho que, por sus características académicas, permite rendir libre casi todas las materias de su currícula, facilitando la regularidad a los estudiantes que se encuentran cumpliendo una condena.
Todos los niveles de instrucción en el SPB son coordinados por el Departamento de Educación que tiene como misión principal garantizar la atención de las necesidades educativas de las personas alojadas en todas las unidades carcelarias.
Trabajo
En lo que respecta al desempeño laboral de las personas privadas de su libertad, el SPB informó que hay 1.096 casos en los que trabajan en el marco del Convenio Nª 1.096 a partir de acuerdos con empresas que le pagan a los detenidos por su labor.
Mientras tanto, bajo la Ley de Trabajo Penitenciario Nª 11.046 suman 774 internos más que desempeñan distintas tareas, al tiempo que "Por Presupuesto Vigente" hay 9.500 personas que desarrollan tareas dentro de los penales de mantenimiento, cocina y limpieza general.
Los presos que trabajan suman 11.370 y a ellos deben sumárseles 2.200 que asisten a cursos de formación profesional.
Toda esta estadística referida a los presos que estudian y trabajan en el Servicio Bonaerense permite establecer que un 55% desempeña ambas actividades mientras aguarda el proceso o cumple con su condena.



