Buenos Aires, (NA)- La Policía desalojó ayer por la fuerza la planta de la ex fábrica Terrabusi en la localidad bonaerense de General Pacheco, utilizando balas de goma y gases lacrimógenos, lo que desató una violenta refriega que terminó con una decena de heridos y 65 detenidos en calidad de demorados.
La embestida de la fuerza policial no se dirigió solamente contra los obreros que mantenían tomada la planta, sino también contra manifestantes que habían llegado a las inmediaciones de la fábrica, ubicada sobre la avenida Henry Ford, en el partido de Tigre, al norte del Gran Buenos Aires.
El desalojo fue ejecutado tras una orden del juez de Garantías de San Isidro Ricado Costa, quien requirió que «el uso de la fuerza pública se constituya en la medida de lo estrictamente necesario, en el último mecanismo de acción y siempre velando por el debido resguardo de la integridad física de los involucrados».
Como consecuencia del operativo, que comenzó tras cuatro horas de infructuosas negociaciones entre líderes sindicales y funcionarios de la Provincia, al menos 65 personas quedaron demoradas y fueron trasladadas a distintas comisarías de las ciudades de Pacheco, Tigre y San Isidro.



