Muchas veces se habla de noches mágicas, en ellas una sucesión de hechos diferentes parecen escaparse de la realidad.
Sin embargo el pasado sábado la magia se transformó en hermosa realidad. La escena transcurrió en una antigua Iglesia Anglicana del Barrio Inglés. Ese barrio cuyas casas datan de 1890 y aún se mantienen con la lozanía propia de la buena construcción y el buen mantenimiento. En el salón de esa iglesia construida con las maderas más nobles por los artesanos más finos, la magia transformada en realidad se hizo presente.
El club Ciudad de Campana, decidió homenajear a los hermanos Expósito colocando su nombre al mencionado salón. Ahí se reunieron los responsables de la cultura de Campana y Zárate, el Licenciado Oscar Trujillo y el Sr José Coló, a ellos los acompañaba el Licenciado Di María, responsable del área de Educación, como así también la Doctora María Eugenia Giroldi, Directora de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Campana. Junto a ellos la Comisión Directiva del Club, encabezada por su Presidente el Ingeniero Omar Toranzo.
El acto comenzó con las palabras de Toranzo quien destacó: "El fuerte simbolismo de este acto. Nuestro Salón está asociado a la expresión Cultural de la Ciudad. Es parte de las raíces de la historia de Campana. Faltaba darle a nuestro Salón el enclave definitivo con su historia y con el futuro. Y como parte del mismo simbolismo encontramos en el nombre de los hermanos Virgilio y Homero Expósito la forma de ligarlo a una identidad cultural de la cual nuestras comunidades deben sentirse orgullosas. El Club Ciudad de Campana encuentra en su razón de ser, promover junto a la comunidad y sus instituciones, el desarrollo humano a través de la expresión del deporte, lo artístico y cultural. Ambitos estos que enaltecen los mejores valores de la raza humana relacionados a la libertad, la ética, la tolerancia, el respeto, la innovación, el aprendizaje, la superación constante, la honestidad y la competitividad. Se trata entonces de un acto cargado de simbolismo desde la historia, proyectándose a un futuro. Ese futuro en que nuestras comunidades de Campana y Zárate reconozcan una ineludible necesidad de convergencia para potenciar nuestros proyectos de todo tipo".
Jorge Morantes abrió la noche de música interpretando "Chau, no va Más", "Naranjo en Flor" y "Afiches". Un raro perfume de naranjo sobrevoló las cabezas de los presentes que disfrutaron de una voz especial e inigualable.
La bailarina Jackeline Dussac y su pareja deleitaron a la audiencia con la sensualidad inigualable del tango bailado.
Finalmente nos encontramos con Claudio y Laura Expósito, hijo y nieta de Virgilio, quienes despertaron el entusiasmo del público ante la inigualable dulzura de la voz de Laura y el acompañamiento cuidadosamente medido, no exento de calidad de Claudio. Además Claudio nos contó escenas de la vida familiar, pincelazos de una familia que respiró música y poesía desde siempre y para siempre.
Así comenzó el Ciclo "DEPORARTE 2009"...



