La Plata, (NA)- El Senado bonaerense convirtió ayer en ley la reforma política que fija la realización de las elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas el segundo domingo de agosto, coincidiendo con las nacionales.
En medio de un tenso clima político en el oficialismo producto de que algunos senadores como el propio vicegobernador Alberto Balestrini y el vicepresidente Federico Scarabino se oponían a los cambios que introdujeron los diputados, finalmente la Cámara alta terminó obedeciendo las órdenes de Néstor Kirchner.
El ex presidente había puesto el grito en el cielo cuando los senadores se negaron a establecer en forma taxtativa que las internas fueran simultáneas y le dejaran la potestad de decidir al gobernador Daniel Scioli.
Cuando el proyecto llegó a Diputados se modificó para atender los reclamos del ex presidente y ayer aterrizó en el Senado donde el oficialismo ingresó en un fuerte debate interno antes de sancionarlo.
Por caso, Scarabino, que fue el miembro informante de la mayoría, defendió el texto original objetado por Kirchner e indicó que no se prohibía la simultaneidad.
"Se dejaba en manos del Gobernador la posibilidad de adherir o no como ocurrió siempre, cuestión que nadie había objetado porque siempre fueron simultáneas las elecciones", dijo.
Y luego, lanzó un mensaje cifrado que habría apuntado al patagónico. "Sigo teniendo diferencias con el proyecto que se aprobó en Diputados y creo que la etapa que se avecina vendrá rodeada de mayores dificultades que nos van a obligar a todos a trabajar con mucho consenso", disparó.
El proyecto, fue rechazado por los senadores de la Coalición Cívica, el GEN y Unión Peronista, y apoyado por el oficialismo y la UCR.



