En esta época del año nos reencontramos con familiares y amigos. A conocidos y extraños les deseamos "felicidades". Este es un momento donde resurgen algunos de nuestros mejores valores. Es un momento de paz interior. Pasada la Navidad y frente al próximo año nuevo, repasamos los logros y los pendientes del año que termina, para dar espacio a los planes para el año siguiente. El vaso nunca está totalmente lleno o totalmente vacío: siempre hay cosas para festejar y cosas para mejorar. Frente a la dinámica de la vida que vivimos, el balance de fin de año nos acerca a nuestra verdadera naturaleza como seres humanos: la sensación de que nuestra existencia es finita. El sentido de urgencia de que no debemos dejar para mañana las cosas porque la vida se nos va. La necesidad de actuar ya.
Ese es el sentido de urgencia que nos llevó en 2009 a armar un espacio político contra viento y marea, venciendo obstáculos, jugando contra lo limitado del tiempo y lo escaso de los recursos. En una ciudad con un bipartidismo fuerte, enfrentar una elección con el espacio propio dividido y convertirnos en tercera fuerza fue sin duda el resultado del trabajo de un numeroso grupo de gente que compartió valores y los materializó en esfuerzo. Tomamos esta experiencia como un comienzo y en 2010 redoblaremos el esfuerzo para darle mayor organización al espacio, armar equipos técnicos permanentes e incorporar nuevos líderes y voluntarios para forjar una alternativa. Siguiendo la línea trazada (proponiendo, dialogando, sin agraviar ni responder agravios), en Unión-Pro existe un lugar para todos los que se planteen qué pueden hacer por su país (o su provincia o ciudad). Sin esperar el dedo de un líder o la indicación de qué hacer porque todos tenemos el poder para cambiar la realidad, participando y haciendo llegar nuestras ideas y valores.
El mundo que vivimos ofrece innumerables oportunidades para crecer y erradicar la pobreza, especialmente para un país con una población tan pequeña como la nuestra. A pesar de que hemos caído en la insignificancia en el contexto de las naciones de nuestro tiempo, nadie pierde el tren de la Historia definitivamente. El camino fue iniciado en 2009. Es nuestro deseo para 2010 que los argentinos podamos avanzar juntos, dejando atrás las diferencias y privilegiando las oportunidades. Próspero año nuevo para nuestros lectores y vecinos!



