Recordamos los vecinos, los mas viejos, por decirlo de alguna manera; cuando no hacían falta firmas, ni tarjetas de crédito, ni pagares... La palabra era lo más valioso que existía.
Por eso, cuando hablabamos o prometíamos una cosa, cuando se asumía un compromiso; no cumplirlo implicaba una penalidad que superaba cualquier otra cuestión, ya que el honor estaba en juego y eso era mucho más importante que cualquier papel firmado.
Sin embargo, con tristeza y angustia, vemos como hoy mucha gente (entre ellos funcionarios de gran jerarquía) hablan por los medios de comunicación asumiendo compromisos que nunca cumplen, llenando páginas de diarios hablando de como harán cumplir las leyes, promesas de seguridad que nunca logran.
Entonces, nos preguntamos: ¿Para qué se comprometen si no tienen las agallas ni los medios para hacerse valer?
El martes 22/12 en este mismo diario, leímos con agrado, las medidas que se pensaban tomar para hacer de la noche de Navidad (y de año nuevo) una noche tranquila, segura para la familia y para la juventud. Que se evitaría que pasara lo que desde hace años atras se venía produciendo (calles cortadas, bailes callejeros, alcohol a menores y desmanes en la vía pública.
Nada de esto paso. Es decir, la historia volvió a repetirse y entre la irresponsabilidad de ciertos "dueños de la noche" que desde el día anterior ya publicitaban la "fiesta en la calle" y la inacción de quienes deben controlar el orden en la vía pública; la calle volvió a ser de nadie y las consecuencias están a la vista: vidrieras rotas, calles intransitables, menores con baldes (si "baldes") llenos de botellas de bebidas alcoholicas, expendio en los mismos "boliches" de tragos, etc.
¿Límites de horario? Ninguno. ¿Condiciones de seguridad ante tanta gente? Ninguna. ¿Vallados cortando la vía publica son legales? .
Entonces nos preguntamos: ¿Para qué prometen lo que no pueden cumplir?
Ahora dicen que van a sancionar a los infractores, una vez que todo lo que prometieron se incumplió.
Quizás les den un tirón de orejas, o les pongan una faja por tres o cuatro días de "Clausurado"... Pero lo hecho hecho está y ya no se puede volver atrás, otra vez (como vecinos) nuestros derechos han sido mancillados. Solo una multa ejemplar podría hacer que estos "Dueños de la noche" entiendan que las leyes están para cumplirse y no para pisotearse y reirse de ellas.
Mientras tanto, aunque prometan (desde la boca hacia afuera)... nadie le pone el cascabel al gato.
VECINOS DE LA CALLE MITRE



