En el rostro de una persona no sólo se puede "leer" su lugar de origen, también vemos su alegría o tristeza, vitalidad o cansancio, juventud o vejez, pero además, su cara también puede ser un "libro abierto" que desvele sus actitudes ante el mundo.
Un rostro bello no siempre será el que encuentres impreso en la portada de una revista, o reflejado en una pantalla. La belleza se puede encontrar en aquel rostro que te muestre el contenido de su alma.
Observa a las personas que forman parte de tu vida, sus rostros hablan por si solos en todas y cada una de sus expresiones... Distruta de la vida, al igual que de la música.
No hay prisa, tómate tú tiempo.



