"Hasta pronto, fiel y santo pastor de la iglesia", lo despidió Monseñor Sarlinga. Sus restos fueron depositados en una fosa en la misma Catedral.
En la tarde de ayer, en la Catedral Santa Florentina se realizó la Misa exequial de Monseñor Oscar Espósito Castro, primer Obispo de la Diócesis Zárate-Campana, quien falleció en las últimas horas del primer día del año.
La ceremonia religiosa fue encabezada por Monseñor Oscar Sarlinga, actual Obispo de nuestra Diócesis, y concelebrada con el Obispo y Obispo Auxiliar de San Justo, Monseñores Baldomero Carlos Martini y Damián Bitar, respectivamente, además de los distintos curas que integran la diócesis.
Durante la ceremonia, Sarlinga destacó la humildad de Esposito Castro, quien no dejo bienes materiales al morir, ni pudo dejar testamento espiritual, debido a la gravedad de la enfermedad que padecía que lo fue deteriorando hasta su muerte. "Solo legó su anillo episcopal y su cruz a su hermana Rita, que vive en Canarias", expresó Sarlinga durante su homilía.
También, el Obispo destacó la profunda fe que guiaba a Espósito Castro, y recordó lo que había dicho en uno de los últimos encuentros que ellos tuvieron y donde todavía Castro podía hablar. En ese momento le expresó que "ofrecía de corazón todos sus sufrimientos por el pastoreo de la diócesis y por el bien de la Iglesia".
Monseñor Sarlinga también agradeció "a la Sra. Laura, su enfermera, quien lo cuidó con devoción durante tantos años, y a las Hermanas Camilias, personal médico, enfermeros y enfermeras, así como a las familias que con su amistad y afecto lo han acompañado durante los largos años de su enfermedad". A su vez, agradeció muy especialmente a la fundación Pérez Companc, que desde el primer momento que dejó su cargo, se encargo de solventar los gastos del tratamiento y manutención de Castro.
Sarlinga también destacó entre las decenas de cartas de condolencias que recibió una carta que envió monseñor Estanislao Karlic, obispo emérito de Paraná, y amigo de Castro, así como también de otros Obispos y Obispos Eméritos de distintas partes del país.
Los restos de Monseñor Esposito Castro, fueron inhumados en la capilla de la Catedral donde se había creado una fosa especial para que guardara los restos del primer Obispo de la Diócesis. "Hasta pronto, fiel y santo pastor de la iglesia", lo despidió Sarlinga.
De la ceremonia, participaron entre otras autoridades, la intendenta municipal Stella Giroldi, el secretario de gabinete y gobierno Oscar Trujillo, representantes de la fundación Pérez Companc, jefes policiales y funcionarios municipales.
Desde cerca del mediodía habían pasado una gran cantidad de miembros de la iglesia y laicos por la capilla ardiente montada en la Catedral Santa Florentina.
Recordemos que Monseñor Esposito Castro había nacido en Nápoles, Italia, el 20 de mayo de 1927, aunque su nacionalidad era argentina, ya que su padre se desempeñaba como cónsul argentino en Nápoles; ordenado sacerdote en la Congregación de los Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María el 1 de agosto de 1954; elegido obispo de Zárate-Campana el 21 de abril de 1976 por Pablo VI; ordenado obispo el 4 de julio de 1976, por Mons. Pío Laghi, nuncio apostólico (co-consagrantes Mons. Ramón José Castellano, arzobispo de Córdoba y Mons. José María Márquez Bernal, obispo prelado de Humahuaca); tomó posesión e inició su ministerio pastoral como primer obispo de Zárate-Campana el 4 de julio de 1976; renunció por razones de salud el 18 de diciembre de 1991.
Uno de los pasajes de la misa de cuerpo presente que se desarrollo en la Catedral.
"Hasta pronto, fiel y santo pastor de la Iglesia", lo despidio Sarlinga.
Momentos en que son trasladados los restos de Castro a su destino final, en la capilla de la Catedral.
Autoridades y fieles acompañaron en gran número la despedida del nuestro primer Obispo.
Monseñor Sarlinga dando las ultimas bendiciones al feretro con los restos del Obispo Emerito.



