Si alguna vez hemos jugado al futbol, bien sabemos que un solo jugador no gana partidos y menos un campeonato, todo se desarrolla formando un buen equipo, siendo el equipo mucho más que la suma de las individualidades. El proceso que lleva a un grupo de personas a permanecer unidos y no separarse con el fin de conseguir los objetivos planeados y satisfacer las necesidades afectivas, se llama cohesión.
La cohesión no es estática, puede hacerse y deshacerse con la misma facilidad, no es para siempre, por eso hay que trabajarla y detectar cualquier traba, impedimento y quiebre que se produzca, pero principalmente, cuando se encuentra el obstáculo, se debe actuar rápido y trabajarlo enseguida,…no hay que irse a dormir con el problema.
La cohesión del equipo se puede empezar a trabajar en cualquier tramo de preparación, pero al inicio de temporada es el mejor momento, con la llegada de nuevos refuerzos, la partida de otros mas lo que ya están. Todo este proceso de formación debe pasar por cuatro estadíos de cohesión, tanto de la tarea como la social
Formación o reclutamiento - Conflicto - Normalización - .Ejecución - Disolución.
Este modelo de Tuckman dice que todo equipo debe pasar estas etapas de modo secuencial, el tiempo que tome pasar de una etapa a la otra es variable y no todos hacen un pasaje automático, pero si puede pasar que algún equipo quede estancado en una etapa o pase directamente a la disolución
Para evitar estancarse en la etapa de conflictos y pasar directamente a la disolución es indispensable trabajar la cohesión en la tarea y la cohesión social, mejorando la comunicación, compartiendo el rol de liderazgo y visión, que cada uno acepte su rol dentro del equipo, evitando la rotación de sus miembros, evitando la formación de pandillas, conociendo aspectos personales de cada jugador, fomentando actividades fuera de entrenamientos, y que el grupo tenga una imagen positiva de si mismo.
Este desafío resulta trascendental para el logro de objetivos, que será divertido pero sacrificado, que estará lleno de sudor, de tierra pegada, de mosquitos insoportables, que faltan piernas y también el aire, pero al final, el recorrido, termina en aplausos.
Los deportistas deben aceptar, comprender y entender que a veces deben dejar sus intereses personales en el cartel de entrada y cambiarse y prepararse pensando en el equipo…
HASTA LA PROXIMA…
NESTOR OSCAR BUERI
Observador Profesional de Grupos
nestorb_ps@hotmail.com



