El kirchnerismo buscó ayer aquietar las aguas dentro del justicialismo bonaerense ante la "rebelión" de un grupo de diputados provinciales pero prepara cambios en la comandancia del bloque oficialista en la Cámara baja como respuesta a un presunto escenario de fuga.
Fuentes del justicialismo bonaerense confiaron a Noticias Argentinas que el propio gobernador Daniel Scioli se puso al frente de las gestiones.
La primera consecuencia sería que Raúl Pérez sea apartado de la jefatura de los diputados, considerado el vocero de los "rebeldes".
La tarea recayó en manos del jefe de Gabinete provincial y articulador político de la Gobernación con la Legislatura, Alberto Pérez, quien mantuvo varias reuniones en la capital bonaerense para destrabar el conflicto que se generó con la Casa Rosada.
El propio Kirchner siguió con atención la situación en Buenos Aires y como señal mandó a hacer pública su decisión de retomar la conducción del justicialismo nacional pero con un acto en el norte del país, lejos de los conflicto internos.
Como señal hacia Olivos, donde Kirchner elabora su estrategia partidaria, los diputados y el Gobierno bonaerense acordaron desplazar a Pérez de la presidencia del bloque pero recién se haría en marzo, cuando reabra la actividad legislativa y la "rebelión" sea un dato pasado.
Y si bien fue negado en la Cámara baja, el dato fue confirmado por un intendente del sur del conurbano bonaerense consultado por NA, quien manifestó el "fuerte enojo" que existe entre los influyentes jefes comunales con el diputado provincial de La Plata.
"Es una irresponsabilidad que quien representa a los diputados nuestros haga pública y exagere una situación que existió entre un grupo de legisladores que sólo pasaban revista de la situación de los municipios y las soluciones a algunos conflictos", afirmó.
De hecho, el intendente -de diálogo periódico con Néstor Kirchner- sostuvo que el grupo de caciques comunales le manifestaron su "apoyo irrestricto" al presidente de la Cámara baja, Horacio González.
La mayoría de los diputados oficialistas responden políticamente a los intendentes y sus posturas están consensuadas con los jefes comunales.



