El fin de semana malvivientes entraron a robar a la institución educativa. El hecho se produjo en el taller de carpintería que se encuentra lindero con las vías del ferrocarril. Evidentemente la tarea de prevención realizada por docentes y alumnos tratando de dotar de seguridad al lugar fueron en vano, ya que para acceder al mismo rompieron las chapas de fibrocemento del techo y accedieron al interior del taller y con todo el tiempo del mundo procedieron a desarmar las nuevas máquinas de carpintería, adquiridas en el último año, llevándose, 6 motores nuevos sin uso de entre 1 HP y 3 HP, chapas galvanizadas de techo que habían sido recuperadas del techo de la construcción que se incendió hace un tiempo, toda la instalación eléctrica que estaba siendo preparada para la instalación de las máquinas nuevas y el cable de alimentación principal del lugar.
Hechos como éste, que no es el primero que sufre la institución, hacen que cada vez se haga más difícil la tarea de docentes y directivos que buscan mejorar la calidad educativa de los alumnos. La tarea será, ahora, poder recuperar de alguna manera los motores, arreglar el techo y realizar nuevamente la instalación eléctrica.
Esperando que se entienda que las cosas que existen en una escuela son de todos y que si se roban le están robando a todos y haciendo un mal muy grande a la sociedad.



