Serían dos delincuentes zarateños con un frondoso prontuario. Están prófugos y sus casas fueron allanadas en las últimas horas.
En los procedimientos realizados en las últimas horas del martes, la Policía de Zárate, en conjunto con personal de la DDI Campana secuestró una capucha, un arma y una moto, elementos que sirvieron de indicios para identificar al presunto asesino de Federico Peraud, el hombre que fue asesinado en la madrugada del domingo.
Los investigadores indicaron que se analizaron las huellas que quedaron en la autopista Panamericana para averiguar cuál fue el vehículo que utilizaron los delincuentes, que serían tres. Estas huellas coincidirían con las de la moto secuestrada.
El hecho se produjo en la madrugada del lunes cuando una familia volvía de Córdoba por la Panamericana, y a la altura de Zárate se topó con un obstáculo en el camino. La víctima se bajó del auto y fue sorprendida por delincuentes que le dispararon.
"Cuando se bajó del auto, había uno adelante y otro atrás, ahí los metió a todos dentro del coche, pegó un tiro al aire y le comenzaron a disparar desde todos lados", explicó Lucrecia Peraud, hermana de la víctima.
La familia, conformada por los padres y dos menores, viajaba el domingo a la noche, cuando en plena ruta Panamericana, a la altura del kilometro 84,5, se topó con un obstáculo que la obligó a detenerse.
Cuando Federico Peraud se bajó para despejar el camino, se produjo la situación narrada por su hermana: se encontró con delincuentes que habían montado la escena para perpetrar el robo.
Según contaron fuentes de la investigación, el hombre tomó un fusil que tenía en su baúl y le disparó a los delincuentes, pero estos replicaron a los tiros y lo dejaron gravemente herido. Finalmente, y tras agonizar durante unas horas, Federico Peraud falleció el martes por la mañana en el Hospital de Zárate.
De hecho, se cree que Peraud corrió a los delincuentes, ya que fue asistido a varios metros de donde estaba parado el automóvil.
"Arruinaron a la familia, además los chicos vieron toda la escena. Para ellos es un shock, no se cómo van a hacer para seguir después de esto", lamentó Lucrecia.
Por otro lado, Gonzalo Diprimio, cuñado de la víctima, dijo en el canal de noticias C5N que "los chicos no paraban de llorar cuando vieron lo que pasó y Silvina no podía calmarlos".
"Federico estuvo en sus brazos antes de llevarlos al hospital, donde llegó muy mal, desangrado y casi sin pulso. Se hizo todo para sacarlo adelante, pero no se pudo", señaló.



