Buenos Aires, (NA)- La Corte Internacional de Justicia de La Haya reprochó ayer a Uruguay no haber informado debidamente la construcción de plantas de celulosa sobre el Río Uruguay, pero consideró que no hay evidencias de que Botnia contamine y dispuso que siga funcionando en Fray Bentos.
Para el tribunal, Montevideo no respetó el Estatuto del Río Uruguay al permitir la construcción de los proyectos de plantas de celulosa de Botnia y Ence (finalmente relocalizada) y otras edificaciones sobre la margen oriental de ese curso compartido sin "notificar a la Argentina" como correspondía. Pero al mismo tiempo, consideró que no se violó ese tratado desde que la planta comenzó a funcionar en Fray Bentos en noviembre de 2007, al evaluar que la Argentina no pudo probar que se haya producido un perjuicio sensible al ecosistema.



