Como responsable de liderar una agrupación política, consideré necesario tomar una posición de apoyo a dirigentes políticos que llevan adelante la actual gestión de Gobierno y, me refiero puntualmente a los dichos y declaraciones realizadas.
He leído y escuchado por distintos medios periodísticos las declaraciones realizadas por el Sr. Carlos Cazador como Presidente del Honorable Consejo Deliberante Municipal y, por las cuales ha maltratado al Secretario de Gobierno, Sr. Oscar Trujillo y a la Dra. María Eugenia Giroldi.
No es propio del cargo que ocupa expresar que el Sr. Trujillo es un psicópata como el "Dr. Jekyl y Mr. Hyde", ni la Dra. Giroldi una "barrabrava", ya que todos sabemos el modo violento con que se comportan estos personajes.
Aunque el Sr. Cazador no esté de acuerdo con las declaraciones de estos funcionarios, nada justifica la agresión de sus despreciables comparaciones.
La lucha política se construye al calor de la pasión, pero no, de la agresión innecesaria. Un opositor, y todo ser humano, debe tener respeto por la persona de sus adversarios y, con mayor razón, cuando ocupa un cargo institucional.
Sr. Carlos Cazador, Ud. es el Presidente del Honorable Consejo Deliberante y, como tal, debe dar el ejemplo, ya que todas las declaraciones que realiza comprometen al cuerpo legislativo local, comprendiendo él a la totalidad de los bloques representados.
No es posible que aceptemos un comportamiento de violencia verbal en el trato de nuestros semejantes, porque la violencia no conoce límites y, si algo hemos aprendido los argentinos de nuestras experiencias pasadas es que, para alcanzar la violencia física solo es necesario comenzar con la violencia verbal.
Las personas, tanto del compañero Trujillo como la compañera Giroldi, no merecen la agresión de sus horribles comparaciones, en tanto Ud. no ha sido maltratado verbalmente por estos funcionarios.
La soberbia no es buena consejera y, peor aún, cuando nace del ardor obtenido en un éxito parcial de una elección. La humildad es una virtud de los grandes y, quienes han sido elegidos por el pueblo no deben olvidar de donde vienen, porque el pueblo es inteligente y mejor que nadie vuelve a colocar en su sitio a aquellos que se vuelven soberbios.
Creo que el Honorable Consejo deliberante, incluído su bloque, debería llamar a una sesión extraordinaria para exigirle las debidas explicaciones pidiendo la retractación de sus palabras ofensivas porque, como autoridad del cuerpo legislativo su voz compromete a todos y cada uno de los integrantes del Consejo y, por ello, a toda la comunidad. Concluyó Vargas.



