Me pregunto ¿Quién no quiere tener prosperidad? En realidad, todos queremos tenerla, en nuestra salud, en nuestra flia., en nuestro trabajo, en todas la áreas de nuestra vida.
Pero hoy en día, pareciera que a todos nos interesa en especial, la prosperidad económica. Y está muy bien, es muy bueno recibir la retribución de un trabajo bien hecho, de algo realizado con honestidad y me parece excelente que busquemos crecer cada día en un bienestar económico.
Ahora, hay varias maneras de ser próspero:
a) El saco. Es decir, lo que tenemos en el bolsillo que alcanza para mí, para mis necesidades. Era lo que se llevaba antiguamente en una bolsa para lo que utilizaba uno mismo.
b) El jarro: Hay una historia en la Biblia, que habla del aceite que tenía una mujer dentro de un jarro para cocinar para ella y su hijo. Significa lo que tengo para mí y mi flia.
c) La cesta: Después que Jesús terminó de hablar a una multitud, vio que tenían hambre y multiplicó lo que había en una cesta para que comieran todos. Significa lo que tengo para dar a los demás, hasta un determinado número de personas.
d) El granero: Esto es lo más interesante,; la abundancia y prosperidad del granero significa lo que Dios me provee para que lo distribuya entre todos aquellos que encuentre donde vaya. No hay límite de personas, soy prosperado para dar a otros, vaya donde vaya.
Cada uno de nosotros es libre de pensar y vivir como quiera, el mismo Dios nos ha dado el libre albedrío, por lo cual cada decisión tomada es nuestra responsabilidad y no la de otro. Pero desde mi propia experiencia, no hay nada mejor que vivir de la mano de Jesús, quien hace que nuestra vida sea próspera en todo.
Si bien, hay mucha gente que tiene abundancia económica y es objeto de envidia por lo bien que vive, en algunos casos no tiene abundancia de salud, o de flia. unida, o de un trabajo hecho con alegría y ganas. Es por eso que se hace tan necesario que Dios gobierne nuestras vidas para poder disfrutar de todo lo que prometió para nosotros.
¿Cómo hacer? Una y otra vez lo comparto, y esto que transcribo a continuación forma parte de la manera que tenemos de sanar nuestro interior para ser prosperados.
1) Con respecto a otros.:
Perdonar a los que me dañaron. Hablar bien a los que me rodean.
2) Con respecto a mi:
Ser auténtico. Crecer en mi vida interior. Respetarme más. Disfrutar más de mi vida y de lo que me rodea.
3) Con respecto a Dios:
Decidir confiar en Dios. Decido vivir bien la vida que Dios me regaló. Y…Decido compartir lo que tengo.
Esto no significa que tenga que regalar todo lo que me costó conseguir, significa que voy a compartir mis experiencias, mis aciertos, mis errores para que otros no los cometan y salgan dañados, en definitiva, todo lo que Dios me regala y que edifique a los demás.
¿Y esto que me dará?
Dios bendecirá el lugar donde esté. Bendecirá el fruto de mi trabajo y de mi vientre. Bendecirá mi bolsillo, mi jarro, mi cesta y mis graneros. Derrotará a mis enemigos y todos sabrán que Dios está conmigo para disfrutar en las buenas y para acompañarme y cuidarme en las malas.
Si entendés esto que te acabo de contar, es tiempo de Volver a Empezar.
Silvia Grecco.
Comunicate con nosotros al 442427 o 444263. O venite a Liniers 70, Soc. de Fomento Bo. Sarmiento de 18 hs. damas 19 hs hombres grupo de autoayuda Volver a Empezar.



