Como es difícil, triste y angustiante, una vida sin alagría. En el mundo, muchas veces sin percibir, nos la pasamos siendo esclavos, sin alegría, sin paz, sin buenos propósitos, sin libertad para vivir y realizar nuestros sueños.
El sistema nos toma y aferra, el egoísmo nos aleja de la vida, la necesidad de sobrepasar obstáculos nos hace opacar al amor y guardarlo donde ni aún nosotros conseguimos encontrarlo... Necesitamos subir algunasr gradas, sean ellas cuales sean. Solo una cosa importa: Saber que vamos a vencer, ¡cueste lo que cueste!



