Mañana sábado, se conmemora el día de los trabajadores en una jornada que será muy amplia en cuanto a la participación de distintas fuerzas políticas en actos populares.
Fué en el siglo XIX, en pleno desarrollo de la Revolución Industrial, que dio también auge a una nueva clase: el proletariado, que rápidamente Europa inició sus luchas obreras, en defensa de sus intereses de clase. En nuestro país el movimiento obrero se nutrió de inmigrantes, sus hijos, como así también de muchos militantes anarquistas.
En un país con un modelo agro-exportador dependiente de sus relaciones comerciales con Gran Bretaña, la explotación de hombres y mujeres que trabajaban de lunes a domingo, a veces el día entero, generó la irrupción de fuerzas políticas de base trabajadora como el Partido Socialista fundado por Juan B. Justo en el año 1896.
Asimismo, hemos hablado en otras columnas de la importancia de la labor legislativa de Alfredo Palacios en defensa del interés de los trabajadores.
El proceso de sustitución de importaciones que comienza en el país a partir de la crisis económica mundial de 1930, generó nuevos talleres e industrias en Capital Federal y Gran Bs. As. produciendo una profunda inmigración interna que generaría una masa de trabajadores con clara desprotección social.
La irrupción del Peronismo como movimiento nacional y popular, la incorporación de los derechos sociales, incluidos en la Constitución de 1949, le dará una nueva impronta al Movimiento Obrero, inédita hasta ese momento.
Los desencuentros y diferencias no impidieron la tarea de muchos dirigentes políticos en defensa de los trabajadores, como Moisés Lebenshon y Crisólogo Larralde, del Radicalismo, con una ardua tarea por parte de este último en la incorporación del Art. 14 bis de la Constitución Nacional, reformada en 1957, que entre otros derechos garantizaba el "Salario Mínimo, Vital y Móvil".
Es en el marco del Bicentenario, que nos debemos los argentinos la construcción de una nación para todos, con desarrollo económico e inclusión social, la patria grande que soñaron nuestros mayores, defendiendo el derecho del pueblo trabajador a una participación cada vez mayor en la renta nacional.



