El hombre vivía en Italia y viajaba a la Argentina. Al volver prometió llamar y nunca lo hizo. Murió el 27 de abril en el aeropuerto de Barajas pero la aerolínea se "olvidó de avisar". Tras la denuncia fue encontrado en la morgue de España. Su ex esposa, que vive en Río Luján, reclamó respuestas de parte de la empresa.
Mario Pablo Stuto viajó a Buenos Aires con la idea de conocer a su nieto recién nacido y visitar a sus hijas, Betiana y María Paula. Stuto vivía desde hace unos años en Italia, en Sicilia precisamente, luego de mudarse de Campana. Por el extenso viaje iba a realizar escalas en Madrid y Roma. Prometió a sus hijas que iba a avisar cuando llegara, aunque no lo hizo porque murió de un infarto cuando todavía estaba en territorio español.
Stuto tenía 62 años y falleció el 27 de abril a las 7.30 en el aeropuerto de Barajas, Madrid antes de abordar el vuelo 3676. Los encargados de dar la noticia a sus familiares aseguran que "se olvidaron".
Sus hijas estuvieron unos "nueve días de agonía permanente" sin noticias sobre el padre. Llamaron al aeropuerto argentino, a Iberia aunque le decían que el pasajero había llegado a destino.
Frente a la desaparición, hicieron la denuncia ante autoridades españolas, argentinas e italianas. La policía italiana entró a su domicilio, aunque sólo detectó que nunca había llegado, como decía la aerolínea española Iberia.
Finalmente, el consulado italiano, le confirmó la trágica noticia el pasado 6 de mayo. Aseguran que Stuto falleció y su cuerpo permanecía en la morgue ya que nadie lo había reclamado.
"Nuestra prioridad ahora es recuperar el cuerpo, pero nos piden 4.000 euros para sacarlo del Anatómico Forense porque al transcurrir tanto tiempo hay que hacerle un tratamiento especial", explicó su hija Betiana Stuto.



